Premio Azcuy Edición Donna Magna 2022

Fuente: Arte-Online ~ Entre el 1 de julio y el 31 de agosto de 2022 permanece abierta la convocatoria a la cuarta edición del Premio Azcuy, que invita a artistas visuales argentinos o extranjeros con un mínimo de tres años de residencia en la Argentina a presentar un proyecto inédito para el edificio residencial Donna Magna, un proyecto enteramente diseñado y construido por Azcuy. Este se encuentra en proceso de construcción en el barrio porteño de Caballito.

Premio Azcuy 2022, Edición Donna Magna,premiará a un artista o colectivo de artistas con$2.000.000 (dos millones de pesos argentinos)por el desarrollo de una obra especialmente concebida para el edificio. Este lunes recorrimos la obra con Sol Juárez y artistas, en el barrio porteño de Caballito, para conocer posibles espacios de intervención.

El edificio, como todos los del grupo, se caracteriza por su cuidado con el medio ambiente, con espacios comunes con mucho verde y materiales y diseños innovadores.

El ganador será elegido por unjurado de expertosluego de la evaluación de la totalidad de los proyectos presentados y de una instancia de defensa de losproyectos finalistasa los que se les otorgará un premio de$200.000 (doscientos mil pesos argentinos)y un lapso aproximado de un mes para desarrollar sus propuestas en profundidad. Durante ese período, contarán con asesoría técnica y curatorial de Azcuy y del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, en caso de que lo requieran.

¡Próxima visita a obra, lunes 8 de agosto! Reservá tu lugar en info@premioazcuy.com

El Jurado del Premio Azcuy 2022 Edición Donna Magna está integrado por Victoria Noorthoorn (directora del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires), Francisco Lemus (Curador Asociado, Museo de Arte Moderno de Buenos Aires), Flavia Da Rin (artista visual y docente, Buenos Aires), Carlota Beltrame (artista visual, docente e investigadora, Tucumán), Alessio Antoniolli, (Director, Gasworks & Triangle Network, Reino Unido), Sol Juárez (gerente de Proyecto Creativo e Innovación de AZCUY) y Gerardo Azcuy (fundador y director general de AZCUY).

CALENDARIO DEL PREMIO

1     de julio de 2022: Apertura de convocatoria

31 de agosto de 2021: Cierre de convocatoria. Los proyectos serán recibidos hasta esta fecha inclusive

5 de septiembre de 2022: Anuncio de proyectos finalistas

28 de octubre de 2022: Nueva entrega de proyectos finalistas ampliados

Primera quincena de noviembre de 2022: Defensa de proyectos finalistas

Primera quincena de noviembre de 2022: Anuncio del proyecto ganador

Para participar, es indispensable leer las Bases y Condiciones de este premio y completar el formulario para registrarse en el PREMIO AZCUY 2022.

Aquí las bases y condiciones

Formas diminutas, un mundo interior: un encuentro con Lido Iacopetti

Fuente: Copyright Clarín by Mercedes Pérez Bergliaffa ~ Con una carrera de más de 70 años, el pintor formado en La Plata reaparece con medio centenar de trabajos que copan el museo porteño.

El pintor Lido Iacopetti plantea una particular forma de conocimiento y cosmovisión para desarrollar sus obras. Llama Pictocosmognosis a esa concepción del proceso artístico visual como creador y ordenador de un cosmos personal. Mucho de esto se expresa a través de numerosas obras en La nueva imaginación, su muestra actualmente en exposición en el Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires, Macba. “Entre los 14 y los 15 años comencé a estudiar dibujo y pintura para ilustrar mis cuentos y poesías”, detalla Iacopetti en diálogo con Ñ. “Por lo tanto, hace más de 70 años que pinto”.

Nacido en San Nicolás de los Arroyos en 1936, desde muy joven se radicó en la ciudad de La Plata, donde trabajó como vendedor callejero y obrero para costearse los estudios de Bellas Artes. Más tarde ejerció como preceptor y como profesor de Historia del Arte en el Colegio Nacional, que depende la universidad, y en el colegio Vergara. Durante los últimos años, Iacopetti vivió para ver una suerte de redescubrimiento de su figura en el sistema del arte, mientras su obra volvía al mercado nacional e internacional.Una vida dedicada al arte. Lido Iacopetti nació en San Nicolás en 1936.

Una vida dedicada al arte. Lido Iacopetti nació en San Nicolás en 1936.

Por supuesto que ya había formado parte de este sistema. Entre 1964 y 1965 expuso en la porteña galería Lirolay, y en los 70 en Carmen Waugh. Sin embargo, en paralelo a estas movidas, el artista se había formulado un objetivo: llevar a cabo exposiciones en espacios infrecuentes, como verdulerías, plazas, la calle: desarrollar un arte popular. Iacopetti sostiene que este gesto –considerado tiempo después de afectada sofisticación– le costó entonces la marginación en ciertos círculos.

El artista explica lo costoso que fue defender su estética. “Mi postura, mi posición y filosofía tuvieron un costo para mi desarrollo social como pintor. Creo que fue porque abrí un camino distinto: no me acoplé a los movimientos de vanguardia extranjeros y me aparté de los salones y premios. Por el contrario, siempre miré hacia adentro, hacia América, hacia mi mundo interior”. Nunca recibió subsidios ni becas, aunque sí el apoyo de amigos, según explica. A partir del 65, cuando conoció a Teldy, su compañera, el apoyo fue inmenso ya que (como ellos mismos lo describen) “nos integramos en un solo espíritu”. “Nunca viví de la pintura sino para la pintura”, detalla Iacopetti. “El dinero entraba del trabajo extra que hacía. No fue mucho, pero fue suficiente para subsistir”.Formas orgánicas, semejantes a células observadas a través de un microscopio, en las pinturas de Iacopetti.

Formas orgánicas, semejantes a células observadas a través de un microscopio, en las pinturas de Iacopetti.

Más de 50 trabajos del artista copan la planta baja del Macba. Pertenecen a diferentes series, producidas desde 1994 hasta la actualidad: son los trabajos que ilustran los almanaques que Iacopetti realizó durante 20 años, especialmente para acompañar almanaques benéficos, con el fin de recaudar fondos para Pro Infantia. “Estas imágenes responden a mi estilo, que llamo Nueva imaginación. Vengo desarrollándolo desde 1965; son pictografías connotativas. Poseen un significado subliminal, no racional”, explica el pintor. Formas orgánicas, coloridas, semejantes a células observadas a través de un microscopio (células andinas, células a veces vinculadas con la América profunda) hacen foco en un mundo nuevo: son el imaginario de un pintor que vuela la realidad a centenares de metros por encima de la Tierra, y a la vez –aunque suena a paradoja– muy por dentro de ella.

“El universo simbólico de Lido es muy original”, explica Daniel Sánchez, curador de la exposición y académico. “Despliega un mundo mágico con formas que, si bien podrían asociarse a ciertos artistas visuales de las vanguardias de comienzos del siglo XX –como Kandinsky, Klee, Miró, Chagall, o aún Gambartes en la Argentina–, realiza en cambio esa asociación desde una imaginación transformadora, desde una imagen que abre las puertas a la imaginación y despierta transformaciones, oportunidades”.

El curador explica que durante toda su vida como docente y como artista, Iacopetti entiende el oficio, la profesión del artista plástico, “el pintor a secas”, como una misión que puede hacer mejores a los seres humanos. “Iacopetti no solamente comunica sino que educa, comparte y promueve una mirada del mundo y un modo de actuar en él y con él”, agrega Sánchez, “siempre comprendiendo el proceso artístico como una dimensión simbólica del estar en el mundo, como diría Heidegger”.Lido Iacopetti en el Macba.

Lido Iacopetti en el Macba.

“Sin presumir –detalla Iacopetti– considero que tengo una filosofía propia y una postura estética que me definen, entendiendo como filosofía simplemente el plantearse los grandes interrogantes de la existencia”.

Pero el artista quisiera agregar algo más: “Me gustaría poder expresar mi amor por la humanidad, por la vida, a pesar de todo y contra todos los que se oponen, destruyen o deterioran sus valores, basados en el amor, la libertad, la dignidad”, expresa. “Ya hace unos años edité mi Testamento estético, un escrito dirigido fundamentalmente a los jóvenes, en el que describo mi cultura creativa como bien opuesta a una cultura destructiva, violenta, negativa. Ante esta última, propongo una cultura del amor, de la vida, de la creación: es la que siempre he intentado expresar a través de mi obra”.

De regreso a las salas del Macba, dentro de una mesa de vidrio, diversos documentos y bocetos ratifican lo que el artista expresa. Como ocurre con “Ofrenda”, especie de anuncio de 1974 escrito en máquina de escribir. Reza: “Durante el mes de noviembre se ofrendará a toda institución popular (escuelas, bibliotecas, centros, etc.) que lo solicite, una Pictografía. En la misma dirección y mes, se obsequiará a toda persona que lo desee una Imigrafía. Esta nueva ofrenda forma parte de mi vocación por concretar un verdadero arte popular, un arte de todos, integrando totalmente mi obra con el Pueblo al cual pertenezco, tratando de expresar una imagen representativa de todos los que anhelan un mundo nuevo”. Son las palabras de un soñador: un artista de las utopías inmensas y las formas movedizas, diminutas.

La nueva imaginación – Lido Iacopetti

Lugar: Macba, Av. San Juan 328
Horario: lun a dom de 12 a 19 (martes cerrado)
Fecha: hasta el 21 de agosto
Entrada: $400 general

Romina Ressia Cultiva sus flores en Del Infinito

Fuente: Arte – Online ~ Romina Ressia presenta, hasta el 13 de agosto, su primera exposición individual de pinturas Cultivar flores en galería Del Infinito con texto de Ángel Navarro. El título de la muestra se desprende del conocido “Libro del arte” escrito por el italiano Cennino Cennini a fines del siglo XIV.

Una reproducción de las Meninas de Velázquez que solía ver en la casa de una tía, fue la chispa que la inició en su amor al arte; sin embargo no fue lo que estudió. Por mandato familiar se convirtió en contadora y trabajó como tal. La fotografía fue el camino que la llevó a reencontrarse con su pasión e, Instagram la manera en que la mostró. Decidida, recuperó el tiempo perdido; estudió, “hizo miles de cursos”, encontró su imagen propia y se convirtió en artista. La contactaron de galerías del exterior y comenzó a exponer.

Como señala Angel Navarro en el texto que acompaña la muestra, “a lo largo de la Historia las obras de arte han sido motivo de admiración, testimonio e inspiración de los hombres y especialmente de los artistas. Ciertos períodos, como el Renacimiento, han basado parte importante de su producción en la recuperación de principios, ideas, técnicas y formas, temas y motivos de ejemplos insignes, a los que consideraron portadores de virtudes inmanentes en la esencia misma de la obra de arte. Los artistas no solo observaron esa producción, sino que se sirvieron de ella muchas veces como punto de partida para la elaboración de nuevos especímenes e interpretaciones de esas formas, transformadas ahora en obras nuevas y originales.”

Romina Ressia, es el caso. Artista de experiencia en el mundo de la fotografía, trabaja recreando climas e imágenes del pasado en el lenguaje hiper realista propio del proceso fotográfico. Rompe las escenas creadas al introducir elementos ajenos al tiempo que evocan, anacrónicos detalles destinados a quebrar la realidad generando molestia, curiosidad e incomodidad en el observador.

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Un tiempo antes de la pandemia volvió al amor de su infancia: la pintura. Con una impronta propia, “trabaja a partir de obras notables de artistas del pasado a las que somete a un análisis cuidadoso destinado a extraer lo elemental y más significativo de ellas para poner en relieve sus formas, su composición y sus colores. Rescata características y elige pasajes que luego exalta en la concepción de sus nuevas composiciones. Aparecen así personajes de célebres retratos, o fragmentos de grupos bien conocidos, de los que destaca una acción que puede comprometer a dos o más integrantes.”

En espacio de la galería Del Infinito, podemos reconocer obras emblemáticas de la Historia del Arte, con marcos elaborados, propios de la época: el Autorretrato de Durero, los Retratos de Agnolo y Maddalena Doni que Rafael pintó entre 1504 y 1507 ya maja desnuda de Goya; todos pintados con un expresionismo muy cercano al “Art brut”, con óleo sólido. El bordado es una técnica que la apasiona y que experimentó durante el encierro en tiempos de pandemia: un gran tapiz de Henry VIII, elaborado a partir de diversos retratos del rey inglés, en una alusión clara a El vestido del rey de Hans Christian Andersen, y dos de sus mujeres a las que mandó decapitar para poder volver a casarse: Ana Bolena y Catalina Howard.

El audaz montaje diseñado por Julián Mizrahi, director de la galería-, una serie de pinturas con la figura de Juana de Austria, retratada por Sofoniba Anguissola, cuelgan del cielorraso sugiriendo una sala dentro de otra sala, enmarcada por una alfombra de época y una silla giratoria que permite al visitante recorrer, con la mirada y cómodamente sentado, esta secuencia de ocho obras de una de las pocas artistas mujeres de la época y que muchas de sus obras fueron atribuidas a hombres por un tema de género. La historia detras de la historia.

Como bien señala Muñoz, “la artista se ‘entromete’ en la memora colectiva y, en su intromisión, opera decididamente en nuestros recuerdos y en la percepción que posemos tanto de las obras de arte como de sus autores”. ¡Bienvenida Romina Ressia al arte contemporáneo!

Una muestra reúne obras de Delfina Bourse y Mariano Benavente, en Galería Palatina

Fuente: Grupo La Provincia ~ «Equidistancia», una muestra que reúne pinturas de Delfina Bourse y Mariano Benavente, quienes mediante sus pinturas como lenguaje expresivo evocan la naturaleza a través de la figuración y la abstracción, se inaugurará el miércoles próximo, en la Galería Palatina, del barrio porteño de Retiro.

Delfina Bourse y Mariano Benavente «son colegas pintores, tan cercanos en lo personal como opuestos en sus lenguajes, allí donde el cuerpo de obra de cada uno puede relacionarse justamente a partir de una notoria diversidad», según el artista Eduardo Stupía.

Con una exhibición que tiene cerca de una veintena de obras, «la geografía de la sala es más que nunca un campo de pruebas, un laboratorio en tránsito donde se induce al espectador, y a los propios autores, a detectar, a proponer, a experimentar, un nuevo lugar de la mirada desde donde observar en perspectiva el fenómeno mixto que específicamente allí se produce», expresa Stupía.

En sus obras realizadas con acrílico, Delfina Bourse apela a «referencias de la naturaleza, estructuras ornamentales y al lenguaje puro de la abstracción, así como a la cualidad y la densidad de los materiales, lo cual también tiene un rol decisivo en la creación tanto de la estructura como de la atmósfera», explica el curador de la muestra.

Y, añade que su lenguaje transita «entre el expresionismo abstracto y el lirismo impresionista, aunque también se lo percibe afín a la ecléctica soltura de la escena contemporánea. En esta poética que parece además asumirse como investigación todo es importante: el soporte, los materiales, su singular movimiento corporal mientras trabaja, cada gesto, las huellas, incisiones y marcas que se realizan a través de estas acciones, incluso esas partes que elige remover y extraer para ser reunidas y reutilizadas luego».

En tanto, remarca que Mariano Benavente trabaja en su pintura al óleo sobre tela, «una pintura de género: naturaleza muerta con motivos florales y una de sus preocupaciones es la construcción de una imagen en base a idas y vueltas, arrepentimientos y preguntas; como si pudieran hacerse visibles los efectos de la historia, del paso del tiempo, de la memoria».

El artista retoma «un género históricamente investigado y reinterpretado; reflexiona acerca de la cuestión del original y las versiones, y va en busca del motivo desde el gesto físico y el ejercicio de la improvisación» y su obra remite a «los tiempos de la práctica con el óleo, del trabajo manual, de los aciertos y los errores, de las correcciones y los conflictos», según el texto curatorial.

Asimismo, destaca como «importante que el desarrollo de esa práctica reserve un lugar central a los diferentes tratamientos y modos de la materia pictórica, el color, las formas y las texturas, tan central como los niveles de significación de las imágenes. Se siente inmerso en las presencias, las ausencias y en las resonancias de un árbol genealógico de pintores argentinos que elige como propio».

La muestra, que se inaugura el miércoles próximo, a las 18, podrá visitarse hasta el martes 9 de septiembre, en Arroyo 821, de lunes a viernes, de 11 a 19. (Télam)

La feria BADA Directo de Artista vuelve a La Rural del 25 al 28 de agosto

Fuente: El Destape ~ Bada, la feria que transformó las reglas del mercado de arte y que impulsa a los artistas a encontrarse con su público, sin intermediarios, cumple 10 años y lo celebrará del 25 al 28 de agosto en el pabellón verde de La Rural, con la participación de 300 artistas consagrados y emergentes.

El encuentro cultural que ha sentado las bases de una plataforma comercial para el artista autogestivo, ofreciendo obras de arte de calidad a precios accesibles, celebrará una década de su creación en el predio ferial de Avenida Sarmiento 2704, ciudad de Buenos Aires.

El espíritu de BADA es ser puente entre el artista y el público, dando a conocer la historia detrás de cada obra, en la posibilidad de un acercamiento descontracturado y con el objetivo de democratizar el arte, donde comprar «es fácil, directo y accesible», dicen los organizadores.

Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.

La oferta será de diferentes y variadas disciplinas y estilos: entre los artistas, podrán encontrar a Luisa González (pintura), Camila Vilar (dibujo), Pablo Salvador Rocha (escultura), Debora Staiff (arte textil), Yayo Castillo (fotografía), Chapon (joyería contemporánea), Luciano Mogni (instalación), Matilde Sayag (mosaiquismo) y Absurdo Collage (collage), entre muchos otros.

Este año, el túnel de ingreso será un pasaje entre distintos portales que invitarán al espectador a vivir una experiencia única: la imponente instalación, creada por la artista Fernanda Díaz, estará acompañada por las «Guardianas guerreras» de Stela Brieva.

Participarán también en la edición 2022, Paula Pons con “La Pensadora” reinterpretando la obra de Rodin, Alfredo Segatori con «Arte Inmersivo», Urban Art5D, Milo Lockett expandiendo su arte y generando impacto positivo hacia nuevas fronteras, Sara Stewart Brown con las series Papelitos realizadas con una técnica original creada por la artista, son una representación abstracta de explosiones. Las obras exploran el volumen, luces y sombras de los relieves en papel, metales, acetatos y otros materiales.

También estará Tacha con «Mujeres Oníricas», una representación de los sueños que forjaron el color de la lucha histórica de las mujeres inspiradas en la obra de Edgardo Rodríguez. Fabiana Barreda con una serie de obras multimedia que investigan la realidad psíquica como realidad tecnológica y la realidad aumentada -a través de filtros de Instagram- como hábitat y como autorretrato corporal interactivo.

Además, BADA contará con un espacio dedicado a los NFTs, junto a Carnaval Marketplace. Se le brindará a los artistas y al público la posibilidad de conocer en detalle el nuevo paradigma de arte: los NFTs.

La feria, que tendrá su correlato en Bada México del 9 al 12 de febrero de 2023 y que se presentó recientemente en con el mismo formato en Madrid, volverá a la ciudad de Buenos Aires para su décima edición. Más información en www.bada.com.ar

Durante nueve años, la feria BADA presentó casi 2.500 stands con propuestas originales y tan sólo en 2021, unas 80.000 personas visitaron el encuentro cultural cuyo slogan es «directo de artista».

Con información de Télam

Escenas contemporáneas en el Centro Cultural Kirchner

Fuente: Argentina ~ Recorridos por la colección del Museo Nacional de Bellas Artes. Arte argentino 1960-2001. Se podrá visitar desde el 4 de agosto con entrada libre y gratuita.

El Museo Nacional de Bellas Artes presenta en el Centro Cultural Kirchner la muestra “Escenas contemporáneas. Recorridos por la colección del Museo Nacional de Bellas Artes. Arte argentino 1960-2001”, que podrá visitarse desde el 4 de agosto con entrada libre y gratuita.

La exposición organizada por ambas instituciones permitirá apreciar en las salas de la Gran Lámpara, en el 6° y 7° piso del Centro Cultural Kirchner, más de 150 obras de artistas argentinos pertenecientes al acervo del Bellas Artes, creadas entre la década de 1960 y el año 2001. La muestra, con curaduría de Mariana Marchesi, directora artística del Museo, se articula en cinco recorridos temáticos, cada uno de los cuales funciona como una pequeña exhibición en sí misma.


Noemí Escandell.

El director del Bellas Artes, Andrés Duprat, expresó: “Estamos felices de concretar esta exposición porque, además de presentar una selección de importantes piezas de arte argentino de la colección de nuestro Museo, articula, en una acción conjunta, a dos instituciones culturales relevantes: el Museo Nacional de Bellas Artes y el Centro Cultural Kirchner. El primero, un museo centenario que atesora una de las memorias visuales más significativas, y el segundo, el más nuevo y moderno centro cultural de la Argentina”.

El conjunto presentado incluye pinturas, grabados, esculturas, fotografías e instalaciones de un centenar de artistas argentinos emblemáticos, como Carlos Alonso, Antonio Berni, Juan Carlos Distéfano, Sara Facio, León Ferrari, Nicolás García Uriburu, Carlos Gorriarena, Gyula Kosice, Julio Le Parc, Liliana Maresca, Marta Minujín, Luis Felipe Noé, Liliana Porter, Narcisa Hirsch, Diana Dowek y Antonio Seguí, entre otros.

“A través de recorridos independientes, se plantean preguntas vinculadas con la historia, la identidad, la práctica artística y sus contextos de producción durante las últimas décadas del siglo XX en el ámbito local”, explica Marchesi.


Graciela Sacco.

“Se trata de dirigir la mirada hacia temas que atravesaron la sociedad y la cultura argentinas entre los años 60 y 90” ‒agregó la curadora‒. Cada eje explora las obras surgidas en tiempos de alternancia de gobiernos democráticos y militares; los planteos que desafían el canon, desde las rupturas radicales de las vanguardias de los años 60 hasta la redefinición del lugar de la pintura en la década del 80; los dilemas de una estética latinoamericana, y la intervención del cuerpo como soporte de la acción artística o como práctica política”.

“Escenas contemporáneas” podrá visitarse hasta el 11 de diciembre, con entrada libre y gratuita, en las salas del 6° y 7° piso del Centro Cultural Kirchner (Sarmiento 151, Ciudad de Buenos Aires), de miércoles a domingo, de 14 a 20.

La exhibición

Recorrido 1: Desafiar las reglas del arte

Hacia mediados del siglo XX el desarrollo de la tecnología, el auge de los medios masivos y la inmediatez de la comunicación impactaron en la vida cotidiana. Estos procesos moldearon una nueva sociedad, marcada por el vértigo y la velocidad con que circulaban las imágenes. La percepción del tiempo y del espacio cambió de un modo inédito. Una nueva manera de mirar el mundo dio lugar a una nueva sensibilidad. El concepto de belleza ya no era un elemento determinante para definir el arte. Surgieron por entonces movimientos de vanguardia que buscaron trascender los límites de la pintura y la escultura, para integrar el arte y la vida, la alta y la baja cultura, el espacio real y el de la representación. Las propuestas estéticas dejaron de estar centradas en la producción de objetos artísticos únicos, entregados a la contemplación pasiva del espectador, para transformarse en experiencias multiplicables que fusionaron distintas disciplinas artísticas. En muchos casos propusieron dar la espalda a las instituciones tradicionales, como museos y galerías, para salir a la calle y accionar de manera directa sobre la realidad.


Carlos Alonso.

Recorrido 2: Imágenes, historia, memoria

¿Es posible leer la historia en las imágenes? El recorrido por esta sala propone hacer ese ejercicio, para pensar el modo en que los artistas han respondido con su producción a las condiciones propias de sus contextos contemporáneos, así como para reflexionar sobre el lugar de la sociedad en la construcción de la historia y la memoria. Esta cronología visual se enmarca entre dos momentos de insurrección urbana que permanecen en el imaginario como fechas en que la acción colectiva definió cambios para la sociedad: el Cordobazo, en 1969, y la crisis de 2001. Durante esos treinta años de alternancia de gobiernos democráticos y dictatoriales o de rearmado del tejido social en democracia, las imágenes lidiaron con las ideas de violencia, libertad, destrucción y reconstrucción. Se alzaron con fuerza antidictatorial, como clamor de libertad, como vehículos para el reclamo de derechos y reivindicaciones. El poder de las imágenes reside en su capacidad de constituirse en elementos dinámicos que actúan como instancias donde se activan procesos sociales, donde se inscriben nuestras historias o desde donde construimos la memoria colectiva.

Recorrido 3: El devenir de la pintura

Aun cuando a fines de la década del 60, como consecuencia de la aparición de los movimientos de vanguardia, se anunció “la muerte de la pintura”, esta práctica nunca perdió vigencia. En los años 80, mientras en la Argentina se recuperaba la democracia, muchos artistas comenzaron a entender la práctica de la pintura como un espacio donde se dejaba entrever el cruce de disciplinas y la influencia de ambientes contraculturales, que fueron verdaderos ámbitos de libertad social y creativa. Ya sea desde una perspectiva tradicional o desde la hibridación que propusieron los cruces con otras disciplinas, a lo largo de tres décadas la pintura redefinió su lugar en el campo artístico y fue permeable a los problemas que atravesaron el arte en aquella etapa. En muchas de las obras del período, los artistas reflexionaron sobre la naturaleza y la materialidad de la pintura. Al fusionarla con otras prácticas (la música, el teatro, la poesía, la fotografía) la hicieron híbrida, transdisciplinar, y en ocasiones la transformaron en un acto colectivo. Y al generar nuevos espacios de producción y circulación, que lograron convivir con aquellos más tradicionales como los museos y las galerías, ampliaron sus posibilidades de inserción social y cultural y, por ende, sus públicos.


Marta Minujín.

Recorrido 4: Abstracción. Identidad americana

A partir de los años 70, la tradición de los antiguos pueblos de América resurge como un elemento clave para volver a pensar la estética regional. Tomando como punto de partida el Universalismo Constructivo proclamado por el pintor uruguayo Joaquín Torres García en la década del 30, una serie de artistas y críticos culturales recuperaron la idea de que el sentido de la abstracción ya estaba presente en los diseños de los tejidos, la cerámica y la arquitectura amerindia. De esta forma, buscaron afianzar la noción de que el arte abstracto, constructivo, hunde sus raíces en nuestras culturas ancestrales antes que en los movimientos de vanguardia occidentales. La colección del Museo Nacional de Bellas Artes posee algunos de los más destacados ejemplos de esta vertiente que afirma otros modos de entender el arte, su historia y nuestra cultura.

Recorrido 5: Repensar los cuerpos

De las experiencias vanguardistas en los años 60 a las prácticas colaborativas y contraculturales de las décadas del 80 y del 90, este eje propone pensar la diversidad y las minorías sexuales como ámbitos de disidencia. Nuevas miradas sobre el cuerpo desafiaron tanto los modelos sociales establecidos como la tradición artística. En ese ejercicio de la diferencia, también se cuestionaron y se desarmaron los cánones estéticos. A lo largo de las últimas décadas del siglo XX, muchas imágenes y acciones sirvieron como soporte y disparador de posturas críticas e ideológicas. Así, excedieron el mero gesto irreverente para transformarse en imágenes transgresoras, desobedientes, que abordan el cuerpo no solo como un medio para la acción estética, sino también como un problema político.


Marcia Schvartz.

Listado de artistas presentes en la muestra

​​​​Marcos Adandía, Diana Aisenberg, Carlos Alonso, Libero Badii, Elba Bairon, Carlota Beltrame, Luis Fernando Benedit, Perla Benveniste, Antonio Berni, Marcelo Bonevardi, Martha Boto, Marcelo Brodsky, Mildred Burton, Juan José Cambre, Delia Cancela, Graciela Carnevale, Ricardo Carpani, José Casals, Feliciano Centurión, Elda Cerrato, Eduardo Comesaña, Eduardo Costa, Alicia D’Amico, Mirtha Dermisache, Juan Carlos Distéfano, Hernán Dompé, Diana Dowek, Ana Eckell, Noemí Escandell, Fabulous Nobodies, Sara Facio, León Ferrari, Luis Frangella, Jorge Gamarra, Nicolás García Uriburu, Edgardo Giménez, Héctor Giuffré, Fina Gómez, Norberto Gómez, Carlos Gorriarena, Víctor Grippo, Eduardo Grossman, Jorge Gumier Maier, María Juana Heras Velasco, Alberto Heredia, Narcisa Hirsch, Roberto Jacoby, Gyula Kosice, Guillermo Kuitca, Alejandro Kuropatwa, David Lamelas, Benito Eugenio Laren, Julio Le Parc, Adriana Lestido, Eduardo Longoni, Marcos López, Paula Luttringer, Liliana Maresca, Pablo Mesejean, Marta Minujín, Marcela Mouján, Luis Felipe Noé, Marie Orensanz, Margarita Paksa, Julio Pantoja, Aldo Paparella, Ariadna Pastorini, César Paternosto, Luis Pazos, Pérez Celis, Duilio Pierri, Cristina Piffer, Jorge Pirozzi, Marcelo Pombo, Liliana Porter, Alfredo Prior, Alejandro Puente, Norberto Puzzolo, Dalila Puzzovio, Manuela Rasjido, Emilio Renart, Eduardo Rodríguez, Alfredo Rodríguez Arias, Juan Carlos Romero, Graciela Sacco, Rubén Santantonin, Hugo Sbernini, Cristina Schiavi, Marcia Schvartz, Madalena Schwartz, Antonio Seguí, María Simón, Raúl Stolkiner (RES), Pablo Suárez, Taller Popular de Serigrafía, Joaquín Torres García, Juan Travnik, Miguel Ángel Vidal, Edgardo Antonio Vigo, Román Vitali, Julie Weisz, Luis Alberto Wells, Horacio Zabala, Helen Zout.

El infinito según Pablo Bernasconi: una muestra que entrelaza ciencia, arte y filosofía

Fuente: Télam ~ El artista explora el concepto del infinito con material didáctico, interactivo y artefactos que juegan con lo absurdo, lo lúdico y lo humorístico en una muestra que abrió en el Centro Cultural de la Ciencia. 

Con una puesta que siembra interrogantes y convoca a la participación del espectador desde el arte, la ciencia, la literatura y la filosofía, el artista Pablo Bernasconi explora el concepto del infinito con material didáctico, interactivo y artefactos que juegan con lo absurdo, lo lúdico y lo humorístico, en una exhibición que podrá visitarse hasta el 9 de octubre en el Centro Cultural de la Ciencia (C3).

«El infinito», una muestra surgida del libro homónimo del autor, reúne 30 obras acompañadas de textos de divulgación científica que se abren a distintos significados, activan los sentidos y juegan a fondo con la imaginación, dando cabida a la literatura a través de pensamientos y reflexiones de Jorge Luis Borges, Alejandra Pizarnik, Franz Kafka o Clarice Lispector en torno al tiempo, el espacio, la inmensidad, la pequeñez y hasta la misma muerte.

Un unicornio blanco emergiendo de una pared, el ojo de un artista representado con cientos de bases de lápices de distintos colores y cables que penden del techo buscando conectar sitios hacia donde se extienden los puntos del infinito, componen esta muestra que Bernasconi define en diálogo con Télam como «un experimento que involucra al poder terapéutico y comunicacional de la poesía, en forma de metáfora».

«Busqué un tema que desafíe todos los preceptos que la humanidad conoce, y de ahí surgió ‘El Infinito’. Tanto el libro como la muestra intentan abarcar los confines conceptuales de este universo desde la metáfora y la retórica para fundamentar lo inexplicable, lo inasible, dándole escala humana y apelando a la poesía visual y escrita. Estoy seguro de que la imaginación como vehículo, motoriza el interés aún tratando conceptos de altísima complejidad, por eso el impacto es mucho más heterogéneo y expansivo. Contrapone la soberbia del intelecto, frente al bálsamo de la poesía. Nadie queda afuera», afirma el artista.

La intención primaria de la exposición es «unir contenidos complejos con respuestas originales y artísticas, e integrarlas a la mayor cantidad de personas», explica. Y acota: «Mi impresión es que esta consigna asegura una experiencia que podría cambiar ciertas percepciones y expandir algunas realidades. Alquimia pura».

Para Bernasconi «es imposible acercarse a la idea de infinito, y salir indemne, sin apelar al absurdo o al humor. Tomarse demasiado en serio una pregunta de la que no vamos a encontrar nunca la respuesta puede ser angustiante y tortuoso. Hablar del Infinito supone un choque directo con nuestro intelecto, porque entramos en el universo de las paradojas».

«Supongo que, por otro lado, existe algo de mi impersonalidad que me impulsa a intentar sostener el absurdo como aglutinante discursivo. No por nada, al inicio de la muestra, coloqué un retrato de Frank Zappa diciendo ‘Todo el universo es una gran broma'», acota.

Como la frase disparadora del músico estadounidense, la muestra reúne pensamientos de científicos, y escritores sobre la naturaleza y la condición humana, que pueden leerse como las infinitas formas del ser y sentir y las inabarcables formas del universo. «Podría estar encerrado en una cáscara de nuez y sentirme rey de un espacio infinito», de William Shakespeare, es una de esas frases.

Foto Daniel Dabove
Foto: Daniel Dabove.

«Hay dos cosas que son infinitas, el universo y la estupidez humana; de la primera no estoy muy seguro», dispara punzante Albert Einstein; mientras que Isaac Newton afirma recurriendo a la metáfora «Lo que sabemos es una gota de agua, lo que ignoramos el océano».

La evocación del laberinto como sinónimo del infinito evoca en la muestra la figura de Jorge Luis Borges, cuya literatura toma como tópico este elemento, con la idea, en algunos casos del castigo de perderse, pero también lo relaciona con la inmensidad. «Pensé en un laberinto de laberintos, en un sinuoso laberinto creciente que abarca el pasado y el porvenir y que implicará de algún modo a los astros». Este pensamiento, aparece con la tierna caricatura de un Borges ilustrado en un collage, que lleva alas a la altura de las sienes y el símbolo del infinito con una cinta roja en la boca.

«Partimos de la premisa de que la exhibición permite múltiples lecturas y que cada visitante construirá significados a partir de sus conocimientos, intereses y experiencias previas. La poesía propone un acercamiento a escala humana; nos aleja de la soberbia y resuelve de modo amable una pregunta inasible. La metáfora es un ejemplo contundente de humildad y consideración, desde el momento en que está dedicada a la inteligencia del otro, del lector», agrega Bernasconi, hijo de científicos.

«Lo artístico está en el gesto de tomar un objeto, sacarlo de un lugar y ponerlo en otro, lo que permite al espectador cargarlo de otros sentidos relacionados con distintas maneras de mirar el mundo», explica por su parte a Télam Florencia Langarica, coordinadora general del C3 en una recorrida por la muestra y en referencia a un retrato de Isaac Newton -autor de la ley de gravedad- impactado por una manzana en el medio de su rostro.

La imagen «lleva a pensar en la manzana, en ese acontecimiento fortuito que detona la ley de la gravedad, pero tenemos el retrato de una persona que además es una eminencia, una celebridad, con una manzana en la cara, lo que nos remite también a obras del belga René Magritte», dice Langarica sobre el artista que pretendía con su trabajo cambiar la percepción precondicionada de la realidad y forzar al espectador a hacerse hipersensitivo.

Lo absurdo se mete de lleno en la exhibición a partir de «objetos cotidianos que sacados de su uso tradicional pero combinados entre sí generan efectos contradictorios, inquietantes y también humorísticos, siempre con un guiño al público», dice la curadora.

Una cola de pescado que penetra en un espejo, partes de sillas incrustadas en las paredes concitan humor pero también generan interrogantes y desorientación para el observador. La cabeza del pescado al estar ausente, convoca la idea de que ha penetrado en otra dimensión del universo, del infinito que el artista busca representar.

Un cucharón enorme, pero con una rejilla en el medio, que evoca el concepto de los agujeros negros, trabaja con la idea de lo contradictorio, ya que si bien el cucharón está destinado a contener líquido, el hecho de que tenga una rejilla lleva a pensar que ese líquido que contiene se perderá a través de la rejilla, señala Langarica.

Foto Daniel Dabove
Foto: Daniel Dabove.

«Es interesante pensar que la ciencia y el arte que pertenecen a esferas muy distintas -porque la ciencia busca certezas y el arte las desestabiliza- combinadas entre sí dan explicaciones sobre el mundo totalmente distintas», reflexiona durante la recorrida Silvia Alderoqui, coordinadora de programa para Públicos del C3.

La exhibición

La muestra que le llevó al autor tres años de trabajo, cuenta además con «artefactos que suponen un portal, una entrada, una interpretación artística de un concepto científico complejo, que además está fundamentado en paneles que acompañan la instalación» explica Bernasconi y agrega: «Lo que hice fue convertirme en un traductor, un medio. Por eso la dualidad ciencia-arte se verifica aquí de forma directa. Para eso, conté con el acompañamiento académico de profesionales del Instituto Balseiro, el Conicet, y la Universidad del Comahue. Así, el desarrollo teórico de conceptos complejos de, por ejemplo, astrofísica o física cuántica, se ilustran y complementan con lo que yo llamo artefactos metafóricos que expandan el entendimiento y la sensibilidad, siempre desde la mirada poética».

Uno de esos artefactos está compuesto por las raíces de un árbol emergiendo de una pared que busca representar la materia y energía oscura -que integra el 96 por ciento del universo y no tiene representación en el plano de lo visible-. La sombra de las raíces del árbol remite a lo artístico, en las bellas imágenes que generan su sombra sobre una de las paredes.

En otro de los artefactos, se invita al espectador a sumergirse en una pared semicircular tapizada con rectángulos negros y blancos que tienen en las juntas puntos blancos, pero que al mirarlos se tornan negros, por una ilusión óptica que el ojo genera.

El joven físico y copiloto de la exhibición Alejandro Hacker explica que a partir de esta obra invitan a las personas «a que descubran los puntos negros, desde una metáfora que tiene que ver con la física cuántica y genera las preguntas: ¿El punto negro desaparece o existe aunque no lo vea? ¿Existe el mundo cuando no lo vemos? ¿Existe la luna de día cuando no la veo?».

La muestra también juega con las escalas, y en algunos casos las representa con pequeñas imágenes de muñequitos instalados entre los rayos de una bicicleta o en el mango de un paraguas, que también invita a pensar en la perspectiva y la dimensión del universo, y un mundo hecho a medida del ser humano.

En ese juego de las dimensiones, sobre una de las paredes se despliegan imágenes de los planetas y se invita a determinar su dimensión, a partir del tamaño de una arveja y una cinta métrica.

En otro de los dispositivos que integran la muestra, se invita al espectador a vivir una experiencia auditiva y visual con una pantalla que proyecta el movimiento en círculo de una espiral al ritmo de un sonido que sube todo el tiempo, en representación de la paradoja de Shepard.

La muestra puede visitarse de viernes a domingos de 12 a 19, en el C3, ubicado en Godoy Cruz 2270, del barrio porteño de Palermo.

Foto Daniel Dabove
Foto: Daniel Dabove.

Se exhiben 150 obras del Museo de Bellas Artes

Fuente: El Litoral ~ Se podrá visitar la exposición hasta el 11 de diciembre, en La Gran Lámpara del CCK (Sarmiento 151), de miércoles a domingos de 14 a 20. 

En una iniciativa conjunta, el Museo Nacional de Bellas Artes y el Centro Cultural Kirchner (CCK) presentan una selección de más de 150 obras de un centenar de artistas argentinos, en una exposición titulada “Escenas contemporáneas”, que se podrá visitar desde el 4 de agosto en La Gran Lámpara de ese espacio cultural.

Nombres ineludibles de la escena argentina como Antonio Berni, Oscar Bony, Delia Cancela, Ricardo Carpani, Ernesto Deira, Mirtha Dermisache, Juan Carlos Distefano, León Ferrari, Raquel Forner, Nicolás García Uriburu, Edgardo Giménez, Víctor Grippo y Guillermo Kuitca forman parte del itinerario.

También se verán producciones de Julio Le Parc, Liliana Maresca, Marta Minujín, Pablo Mesejean, Luis Felipe Noé, Margarita Paksa, Pérez Celis, Rogelio Polesello, Marcelo Pombo, Liliana Porter, Alfredo Prior, Alejandro Puente y Dalila Puzzovio, entre otros.

Esta exposición “Escenas contemporáneas. Recorridos por la colección del Museo Nacional de Bellas Artes. Arte argentino 1960-2001” propone abrir algunas preguntas desde las imágenes: a través de cinco recorridos independientes, se plantean interrogantes vinculados con la historia, la identidad, la práctica artística y sus contextos de producción durante las últimas décadas del siglo XX en el ámbito local.

El itinerario busca dirigir la mirada hacia temas que atravesaron la sociedad y la cultura argentinas entre los años 60 y 90. Los recorridos propuestos exploran las obras surgidas en respuesta al contexto histórico en la alternancia de gobiernos democráticos y militares; los planteos que desafían el canon, desde las rupturas radicales de las vanguardias de los años 60 hasta la redefinición del lugar de la pintura en la década del 80; los dilemas de una estética latinoamericana, y la intervención del cuerpo como soporte de la acción artística o como práctica política.

“‘Escenas contemporáneas’ se articula sobre cinco recorridos, cada uno de los cuales funciona como una pequeña muestra en sí misma”, explicaron desde el Centro Cultural Kirchner.

En el primer núcleo, “Desafiar las reglas del arte”, recorre cómo, hacia mediados del siglo XX el desarrollo de la tecnología, el auge de los medios masivos y la inmediatez de la comunicación impactaron en la vida cotidiana. Las propuestas estéticas dejaron de estar centradas en la producción de objetos artísticos únicos, entregados a la contemplación pasiva del espectador, para transformarse en experiencias multiplicables que fusionaron distintas disciplinas artísticas.

“Imágenes, historia, memoria” se denomina el segundo eje del recorrido, que propone pensar el modo en que los artistas han respondido con su producción a las condiciones propias de sus contextos contemporáneos. 

Esta cronología visual se enmarca entre dos momentos de insurrección urbana que permanecen en el imaginario como fechas en que la acción colectiva definió cambios para la sociedad: el Cordobazo, en 1969, y la crisis de 2001.

En los años 80, mientras en la Argentina se recuperaba la democracia, muchos artistas comenzaron a entender la práctica de la pintura como un espacio donde se dejaba entrever el cruce de disciplinas y la influencia de ambientes contraculturales, que fueron verdaderos ámbitos de libertad social y creativa, un tema que recorre el núcleo 3, “El devenir de la pintura”.

La tradición de los antiguos pueblos de América para pensar la estética regional americana y las minorías sexuales como ámbitos de disidencia, completan el recorrido por la exposición que se podrá visitar hasta el 11 de diciembre, en La Gran Lámpara del CCK (Sarmiento 151), de miércoles a domingos de 14 a 20.

La Bienal de Chaco, un acontecimiento cultural modelo en el mundo

Fuente: Argentina ~ Cada dos años, la provincia del Nea recibe al mayor acontecimiento mundial en su modalidad. Diez escultores de prestigio trabajaron a cielo abierto durante una semana para realizar una obra desde cero que, luego, pasará a engrosar el espacio público de Resistencia, la ciudad de las esculturas, que cuenta hasta hoy con más de 650 obras en sus calles.

Después de una intensa semana de trabajo, culminó este sábado 23 de julio la Bienal Internacional de Esculturas de Chaco, la más importante a cielo abierto en su tipo. Durante siete días, diez escultores del mundo trabajaron en bloques de mármol travertino extraído de las canteras de la provincia de San Juan.


El ganador de la Bienal de Chaco 2022 fue Petre Virgiliu Mogosanu, de Rumania, con la obra Tensión en la Naturaleza.

Bajo la lluvia y el frío al inicio del certamen pero con una temperatura que promedió los treinta grados en la recta final, los artistas de Albania, Genti Tavanxhiu; de Alemania, Verena Mayer-Tasch; de Argentina, Juan Pablo Marturano; de México, David Bucio; de Corea del Sur, Sodong Choe; de Eslovenia, Arijel Strukelj; de Georgia, Jhon Gogaberishvili; de Rumania, Petre Virgiliu Mogosanu; de Turquía, Ebru Akinci y de Ucrania, Ihor Tkachivskyi, trabajaron sin descanso para dar forma a sus obras ante la mirada del público que, según datos oficiales, alcanzó los 800 mil visitantes en siete días.

El jurado de esta edición estuvo integrado por: León Saavedra Geuer; de Bolivia; Francisco Gazitua, de Chile y Todor Todorov, de Bulgaria.

También fue la primera bienal post pandemia (la de 2020 no se realizó por la emergencia sanitaria) y la primera sin Fabriciano Gómez, escultor, mentor y corazón de este acontecimiento cultural sin precedentes que sucede en el invierno chaqueño cada dos años.


Imagen de la Bienal de Chaco 2022.

En paralelo al concurso internacional de escultura, ocurrieron otras actividades y acciones culturales que abarcaron las catorce hectáreas que conforman el Parque 2 de Febrero, el MUSEUM y el Domo del Centenario, lugar físico de la Bienal desde los últimos años. Además, de la XII Bienal Internacional de Escultura, tuvo lugar el VIII Encuentro de Escultores Invitados, el VIII Concurso de Escultura para Estudiantes de Artes, el III Congreso Internacional de Artes, el II Seminario de Arte, Derecho, Patrimonio y Urbanismo, el I Congreso Internacional de Derecho del Arte, el IV Festival Filarmónico Juvenil, el V Encuentro de Maestros Artesanos Argentinos y el VII Encuentro de Artesanos de Pueblos Originarios.

También, se dieron otras actividades y expresiones plurales del arte y la cultura: Artes Escénicas, Artes Combinadas, Cursos, Talleres y Conferencias Magistrales, Muestras Individuales y Colectivas, Feria de Artesanía y Diseño y Gastronomía Regional.


Las infancias también tuvieron su espacio en la Bienal del Chaco 2022.

Marina Aranda: “La Bienal es un orgullo para nosotros los chaqueños”

La directora nacional de Acción Federal, Marina Aranda, presente en esta edición, se refirió a la misma: “La Bienal se fue forjando al calor del pueblo, con un pueblo presente que año tras año la espera con ansías, por eso es generalizado el sentimiento de orgullo hacia la Bienal. Creo que es un orgullo para nosotros todos los chaqueños recibir a tantas personas de otras provincias y países. Nos pone muy felices haber construido un acontecimiento de tamaña envergadura y que es conocido internacionalmente”. “Pasan las ediciones y la Bienal crece, es una experiencia diferente con muchas actividades en paralelo, como ser ferias, talleres, encuentros, conferencias, todo dirigido a un público amplio y diverso porque esta Bienal tiene la particularidad de reunir a los artistas con el pueblo. La Bienal es cultura, la Bienal es comunidad, es arte y ese arte es un bien de todos”, resaltó.


Marina Aranda y José Eidman recorriendo la Bienal del Chaco.

Francisco Romero: “Es el espejo donde elegimos mirarnos y ser mirados”

“La Bienal siempre fue masiva, pero hoy es la Bienal de nuestra ciudadanía. Es el punto de encuentro y diálogo de todas las expresiones y diversidades instalando el concepto de cultura como un derecho. La Bienal como punto de diálogo y encuentro de un Chaco plural y diverso, es el espejo deseado donde elegimos mirarnos y ser mirados de esa manera, porque concebimos a la cultura como un derecho, pero también el derecho a la belleza, y ambos derechos convierten a la Bienal en una experiencia donde el arte y lo popular tienen un mismo sentido”, expresó el presidente del Instituto de Cultura del Chaco, Francisco Romero.


Francisco Romero entregando un reconocimiento al escultor de Eslovenia, Arijel Strukelj.

José Eidman: «Un certamen internacional único en el mundo»

«Esto es lo que hace que nosotros seamos esta Bienal y no otra, o un festival. Es la cuestión identitaria de poder decir ‘somos un certamen internacional único en el mundo por la calidad de la organización, pero fundamentalmente, porque la gente se ha apropiado y es un actor protagónico’, porque la obra que se produce va a parar al espacio público. Eso hoy nos define como un modelo”, afirmó José Eidman, presidente de la Fundación Urunday, organizadora de la Bienal del Chaco.


El imponente predio de 14 hectáreas donde se realizó la Bienal del Chaco.

Todos los ganadores

Primer Premio: Petre Virgiliu Mogosanu, de Rumania, con la obra Tensión en la Naturaleza.
Segundo premio: para el surcoreano Choe Sodong, con la obra Permanencia 2050.
Tercer premio: la alemana Verena Mayer-Tashc con la obra Vestido.
Premio de los Niños Reinaldo Martínez: Petre Virgiliu Mogosanu, de Rumania, con la obra Tensión en la Naturaleza.
Premio del Público Juan Alberto García: Juan Pablo Marturano, con la obra Más Allá de las Nubes.
Premio de los Escultores: Choe Sodong, con la obra Permanencia 2050.
Premio F.E.G.H.R.A: Juan Pablo Marturano, con la obra Más Allá de las Nubes.
Premio Palacios Hermanos: Arijel Strukelj Tensión en Vida.
Premio Poder Legislativo de la Provincia del Chaco: el ucraniano Ihor Tkachivskyi con la obra Nueva Energía.
Premio Aeropuertos Argentina 2000: Gentile Tavanxhiu con la obra Señorita.
Premio FemeChaco: Jhon Gogaberishvili de Georgia, con la obra transformación Emocional.


Los tres primeros puestos fueron para Alemania, Corea del Sur y Rumania.

Fotos: Gentileza Bienal del Chaco e Instituto de Cultura del Chaco.

Con su obra “Tensión en la naturaleza”, un artista rumano se consagró ganador de la Bienal de Esculturas del Chaco

Fuente: Infobae ~ Petre Virgiliu Mogosanu obtuvo el mayor premio en el tradicional evento cultural argentino que reúne a talentosos escultores de todo el mundo. También fue distinguido el bonaerense Juan Pablo Marturano.

Con su obra “Tensión en la naturaleza”, el artista rumano Petre Virgiliu Mogosanu se consagró ganador de la Bienal Internacional de Escultura 2022 en Chaco, el tradicional evento cultural argentino que tiene como centro la competencia de una decena de escultores que llegaron desde distintas partes del mundo y exhibieron al aire libre su talento para la talla en mármol.

Mogosanu obtuvo el premio mayor tras la evaluación del prestigioso jurado integrado por León Saavedra Geuer, de Bolivia; Francisco Gazitúa Costabal, de Chile; y Todor Todorov, de Bulgaria. El surcoreano Sodong Choe, con su obra “Permanencia 2.150”, fue galardonado con el segundo puesto. El podio lo completó la alemana Verena Mayer-Tasch, con “Vestido”.

Además, a lo largo de la jornada se otorgaron otras distinciones que se definieron por votaciones entre escultores —en este caso, el premio lo ganó Sodong Choe—; el público, que eligió al argentino Juan Pablo Marturano; y las infancias, en el que nuevamente se impuso Mogosanu. En tanto, el premio designado por el Poder Legislativo chaqueño fue para Ihor Tkachivskyi, de Ucrania.

El surcoreano Sodong Choe, con su obra “Permanencia 2.150”El surcoreano Sodong Choe, con su obra “Permanencia 2.150”

El concurso escultórico es organizado, desde 1988, por la Fundación Urunday y el Gobierno de la provincia del Chaco. En esta edición del certamen participaron, además de los mencionados, Genti Tavanxhiu (Albania), Arijel Strukelj (Eslovenia), Jhon Gogaberishvili (Georgia), David Bucio (México) y Ebru Akinci (Turquía).

Todos ellos fueron seleccionados entre 224 postulantes procedentes de 70 países de Asia, América Latina y Europa que presentaron proyectos. Durante seis días, los 10 artistas trabajaron al aire libre con bloques de mármol travertino extraído de las canteras de San Juan en el predio del Parque 2 de Febrero de la ciudad de Resistencia.

Previo a la ceremonia de premiación, Mogosanu describió lo que transmitió a través de su obra “Tensions in the nature”: “Partiendo de la idea de que, en la naturaleza, todo se mueve y toda la materia cambia en el tiempo, el ser humano también cambia, piensa diferente cada día. En todas estas transformaciones, hay un impulso que se inicia dentro de nosotros. Las acciones de los cuerpos en la naturaleza ocurren debido a que dentro de cada volumen hay una fuerza, una energía, una tensión y un equilibrio que junto con la voluntad actuarán hacia el exterior y crearán un movimiento que es el equivalente a la vida”.

El podio lo completó la alemana Verena Mayer-Tasch, con “Vestido”El podio lo completó la alemana Verena Mayer-Tasch, con “Vestido”

Sodong Choe fue el primero que finalizó su escultura en los seis días de trabajo. “El ser humano debe convivir con la naturaleza. Si no respetamos la naturaleza, la supervivencia de la humanidad se verá amenazada. Pretendo contar en la obra la infinita esperanza de la civilización humana en la naturaleza. El prototipo de la célula básica de la vida está estructuralmente enumerado y compuesto. Expresa la eternidad de nuestra humanidad que nunca terminará. En contraste con el color de la piedra, expresa la composición cromática y la eternidad y esperanza de la humanidad. Simboliza avanzar hacia una visión de la eternidad que nunca terminara en un círculo blanco”, dijo.

Por su parte, Mayer-Tasch expresó: “Se supone que mi escultura Vestido representa un vestido de origami, doblando la piedra como una hoja de papel, en forma de una figura de origami tradicional. Al esculpir alguna textura en la piedra, quiero evocar la impresión de que la piedra se transforma en papel, el papel en tela, creando una metamorfosis material. Mi interés es dar un material pesado dado por la naturaleza como la piedra, ligereza y levedad debido a una abstracción lúdica del lenguaje formal”.

En representación de Argentina, Juan Pablo Marturano esculpió “Más allá de las nubes”, que homenajea al cerro Mercedario localizado en la provincia de San Juan. “Escalo montañas y, a su vez, las retrato en escultura. En este caso se trata de la montaña más alta de la provincia de San Juan”, contó y dijo que su escultura le rinde un homenaje al cerro, “como metáfora que simboliza aquello que actúa de puente entre el cielo y la tierra”.

Juan Pablo Marturano representó a ArgentinaJuan Pablo Marturano representó a Argentina

El ucraniano Tkachivskyi, que realizó el proyecto de “New energy” o “Nueva Energía”, explicó a su turno: “Mi escultura es la energía que es constante. Está en constante movimiento y su dinamismo da el movimiento de la tierra, de nuestro planeta y del universo entero. Simboliza el movimiento de los elementos de su relación, coexisten entre sí”.

Tal como es característico de esta bienal, todas las obras de arte se añadirán a las más de 650 esculturas que posee la capital chaqueña, emplazadas a lo largo de 34 años en sus veredas, bulevares y parques.

Las otras obras que participaron de la competencia

El ucraniano Tkachivskyi y su escultura “Nueva Energía”El ucraniano Tkachivskyi y su escultura “Nueva Energía”

John Gogaberishvili, de Georgia, denominó a su obra “Transformación emocional”, mediante la cual transmitió “visión, éxtasis, exceso emocional, nuevas formas innovadoras de alcanzar el horizonte del futuro y nuevas oportunidades para el futuro”John Gogaberishvili, de Georgia, denominó a su obra “Transformación emocional”, mediante la cual transmitió “visión, éxtasis, exceso emocional, nuevas formas innovadoras de alcanzar el horizonte del futuro y nuevas oportunidades para el futuro”

Ebru Akinci señaló sobre su trabajo, al que llamó “Crisálida”: "La capa externa cúbica es destruida por la formación interna y esa forma cúbica comienza a transformarse en otra estructura suave y sensible. Se refiere a la transformación de la materia de lo material a lo espiritual. El proyecto simboliza la eterna continuidad"Ebru Akinci señaló sobre su trabajo, al que llamó “Crisálida”: «La capa externa cúbica es destruida por la formación interna y esa forma cúbica comienza a transformarse en otra estructura suave y sensible. Se refiere a la transformación de la materia de lo material a lo espiritual. El proyecto simboliza la eterna continuidad»

“Equinoccio” fue el nombre que eligió David Bucio para su escultura: “He tomado como referencia la cosmovisión maya de los equinoccios. Esta propuesta escultórica es un voto de fe en la renovación como especia, una invitación a mirar a nuestro pasado, a encontrar en nuestras raíces la conexión con nuestro entorno y con nuestros semejantes, es la confianza en mi especie”“Equinoccio” fue el nombre que eligió David Bucio para su escultura: “He tomado como referencia la cosmovisión maya de los equinoccios. Esta propuesta escultórica es un voto de fe en la renovación como especia, una invitación a mirar a nuestro pasado, a encontrar en nuestras raíces la conexión con nuestro entorno y con nuestros semejantes, es la confianza en mi especie”

Arijel Strukelj realizó la obra “Tensiones de la vida”. “Mi proyecto está mostrando cómo el sistema está tratando de angustiarnos, pero aún continuamos con la vida que queremos vivir. Las tensiones son un problema que está teniendo un gran impacto en nuestras vidas a diario, y los puntos de tensión están apretando el elemento y creando la forma abstracta”Arijel Strukelj realizó la obra “Tensiones de la vida”. “Mi proyecto está mostrando cómo el sistema está tratando de angustiarnos, pero aún continuamos con la vida que queremos vivir. Las tensiones son un problema que está teniendo un gran impacto en nuestras vidas a diario, y los puntos de tensión están apretando el elemento y creando la forma abstracta”

El albanés Genti Tavanxhiu presentó su obra “Señorita” y la describió: “Es una forma vertical, luminosa que emerge del bloque de mármol que se despliega en su parte alta como una composición orgánica. En su eje central, una silueta elegante. En todas sus direcciones posee una belleza que, como una flor, aparece el espectador y lo ilumina”El albanés Genti Tavanxhiu presentó su obra “Señorita” y la describió: “Es una forma vertical, luminosa que emerge del bloque de mármol que se despliega en su parte alta como una composición orgánica. En su eje central, una silueta elegante. En todas sus direcciones posee una belleza que, como una flor, aparece el espectador y lo ilumina”