La escultura «Los Ciervos» de San Martín de los Andes será restaurada por un reconocido artista

Fuente: Río Negro ~ La obra fue retirada de la costanera para iniciar el trabajo de restauración.

La obra «Los Ciervos», ubicada en la costanera de San Martín de los Andes fue retirada para ser restaurada por el reconocido escultor y arquitecto Alejandro Santana.

El trabajo de restauración de la escultura fue encargado por la secretaría de Cultura al arquitecto y escultor Alejandro Santana, de Junín de los Andes, «quien posee los conocimientos específicos que requiere una intervención de este tipo», manifestaron desde el municipio.

La restauración fue solicitada por María Luján Gómez, hija del autor de la obra, Rodolfo «Pichon» Gómez Fernandez, luego de constatar que empezaba a deteriorarse. 

La obra es una escultura tradicional de San Martín de los Andes, creada en 1971. Fue emplazada en la rotonda de avenida Koessler y Curruhuinca un año después.

Realizada con fibra de vidrio representa a una familia de ciervos con el objetivo de promocionar actividades como la pesca y la caza. 

La escultura fue trasladada a la costanera a principios de la década del 90 y hoy en día es uno de los lugares más concurridos por turistas que se fotografían allí y forma parte del patrimonio histórico municipal.

Conocé al ganador del Segundo Concurso Nacional de Escultura “Día del Futbolista”

Fuente: Argentina.gob ~ Artistas de todo el país presentaron proyectos escultóricos inspirados en el fútbol, en homenaje a Diego Armando Maradona.

El Ministerio de Cultura de la Nación, a través de la Secretaría de Desarrollo Cultural y la Dirección Nacional de Promoción de Proyectos Culturales, anuncia al ganador del Segundo Concurso Nacional de Escultura “Día del Futbolista”, una iniciativa que tuvo por objetivo estimular la producción artística de todo el territorio nacional buscando premiar la pieza que constituya el mejor homenaje a Diego Armando Maradona.

La convocatoria estuvo vigente del 22 de junio al 31 de agosto de 2022 y se realizó en el marco del Día del Futbolista, como homenaje a Maradona y su histórico gol frente a Inglaterra en el Mundial de México de 1986. Durante ese período se recibieron proyectos de escultores y escultoras de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Río Negro, San Luis, Santa Fe y Tucumán.

El túnel, de Rubén Eduardo Ramonda, fue el ganador de esta segunda edición del concurso

El ganador del Segundo Concurso de Escultura “Día del Futbolista” es Rubén Eduardo Ramonda, de Río Tercero, Córdoba, con su proyecto escultórico “El túnel” y quien recibirá la suma de $350.000 en concepto de premio para la realización de la obra.

Además, fueron seleccionados como primer suplente Nicolás Pablo López, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con su proyecto escultórico “Cuadrangular”, y Leonardo Emanuel Salas, de Las Grutas, Río Negro, con su proyecto escultórico “Futbolista Argentino” resultó elegido segundo suplente.

El jurado de la segunda edición de este concurso estuvo conformado por representantes de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y el Ministerio de Cultura de la Nación y, según los argumentos expresados por sus integrantes, el proyecto ganador presenta:

• Una propuesta visual dinámica y original.
• Pertinencia del proyecto al espíritu de la convocatoria.
• Condiciones materiales de realización, conservación y perdurabilidad de la obra.

La primera edición del Concurso Nacional de Escultura “Día del Futbolista” se realizó en 2021 y se presentaron 92 proyectos de 20 provincias de Argentina. Por medio de este reconocimiento a los y las futbolistas, el Ministerio de Cultura busca fortalecer las diferentes expresiones que conforman la identidad nacional.

Por dudas y/o consultas, podés escribir a dnppc@cultura.gob.ar.

Hizo una escultura de Messi y de Maradona con restos de autos y expondrá en Qatar durante el Mundial

Fuente: La Nación – Julián Provenzano se dedica a hacer obras con restos de piezas de locomoción; por un golpe del destino, mostrará su trabajo en plena Copa del Mundo; cómo logró esa posibilidad.

Cumplir un sueño no es una misión para cualquiera, y los métodos para lograrlo varían abismalmente. Depende de muchas cosas, del contexto, de las herramientas a disposición y sobre todas las cosas de tener al universo como aliado. El caso de Julián Provenzano, un bonaerense de Pergamino, es un ejemplo de todos estos factores alineándose. La particularidad es que el destino de su sueño coincide con el destino del sueño de millones de argentinos alrededor del mundo: llegar a Qatar y ver a Lionel Messi.

Te aviso que es una historia muy loca”, anticipa Provenzano en diálogo con LA NACION. El hombre es esencialmente un artista, un entusiasta de todos los medios de expresión con una vida pasada de contador especializado en computación. Con el camino de la creación libre se encontró de chico pero se fue comprometiendo gradualmente. Su hobby favorito era comprar motos viejas, desarmarlas y volverlas a armar. “Con mis recursos, que no eran muchos. No tenía ni plata ni demasiadas herramientas. Lo único que tenía era tiempo”, cuenta.

En Qatar no venderá sus obras por menos de 40.000 dólares.
En Qatar no venderá sus obras por menos de 40.000 dólares.

El corte en seco lo hizo hace siete años, cuando renunció por completo a sus labores contables, y decidió que iba a invertir cada segundo de su productividad concibiendo esculturas. Y no cualquier tipo de esculturas, sino aquellas que nacen de la premisa del Scrap Art:valerse de chatarra y elementos que de otra manera irían a la basura, para crear. Específicamente, Provenzano tiene una inclinación para hacer arte a partir de los vestigios de los medios de locomoción.

El 85% de lo que hago es gracias a la industria de la movilidad”, señala. “Son innumerables las obras que hice que alguna vez fueron parte de una bicicleta, una moto, un auto o un avión”. En su taller, un corralón que era de su familia, acumula montañas de chatarra con un popurrí de patentes, resortes de embrague, capots, motores, y todo lo que pueda soldarse y sujetarse a la obra. “Con mi obra quiero mostrar que la realidad es transformable. Que una pieza de chatarra que pareciera no servir tiene el potencial de representar algo más. Que se puede construir algo a partir de la nada misma”, sintetiza el artista.

Es de Pergamino pero el arte lo llevó a Qatar.
Es de Pergamino pero el arte lo llevó a Qatar.

Ahora, para entender cómo hizo Provenzano (tiene 38 años) para transformar su carrera y llegar a Medio Oriente hay que remontarse en el tiempo e ir al 2019. “Yo venía haciendo obras chicas y de repente mi taller se llenó de piezas grandes que tenían que usarse para obras de mayor tamaño. Eso y el hecho de que venía acumulando ganas de hacer algo con más impacto me llevaron a hacer una escultura de un caballo a escala real”, narra y agrega: “A este acontecimiento se le sumó mi ocurrencia de probar las promociones vía redes sociales por primera vez”. Sucede que alguien vio una de estas promociones -no sabe quién- y le llegó un mail de la Embajada de Qatar, en el cual le contaban que estaban haciendo un relevamiento de 30 artistas alrededor del mundo para participar en una exposición, y lo invitaban formalmente a formar parte.

Claro que en ese momento, hace tres años, Qatar todavía no era un hito. “Tuve que buscar dónde estaba en el mapa porque no tenía ni idea. Cuando lo charlaba con mis amigos pensaban que era una invitación para matarme”, confiesa entre risas y remata con lo que terminó sucediendo de verdad: “Entonces me fui para Qatar”. Y con él se fueron sus 1000 kilos de esculturas, todos en un avión especial.

Básicamente es este el origen de un sueño hecho realidad. Un sueño del cual Provenzano todavía no se despertó y pareciera intensificarse con el paso del tiempo. Porque este año lo volvieron a invitar a exponer en Qatar, y esta vez la fecha coincide con uno de los hechos que sin dudas van a pasar a la historia: el primer Mundial después de la pandemia. También la última chance de Messi, su ídolo absoluto, para consagrarse como campeón.

Lo invitaron a participar de un evento que coincidiría con el Mundial más esperado de los últimos tiempos
Lo invitaron a participar de un evento que coincidiría con el Mundial más esperado de los últimos tiempos

En esta oportunidad su carga aérea se duplica: lleva 10 esculturas y la gran mayoría son grandes. Una de ellas es el 10 – valga la redundancia- a escala real, que posará en la exposición junto a su antecesor, Maradona, también a escala real. “Fantaseo con que Lionel vea mi obra en persona. Ese es mi sueño”, revela y confiesa que, aunque el valor de sus obras siempre depende del cliente -y que de ninguna se desprendería por menos de US$40.000- a Messi se la regalaría: “Sería un honor total, no tendría precio”.

Provenzano no duda sobre las posibilidades de la Argentina en el torneo. “Por eso hice las esculturas, porque vamos a salir campeones”, asegura y sentencia: “Vamos a ganar y Messi va a ver mi escultura. No tengo una estrategia para esto pase, pero tampoco dudas. Lo dejo a merced del destino, pero presiento que va a darse”.

Restauran 12 obras del arquitecto Francisco Salamone

Fuente: Ambito – El proyecto apunta a poner en valor las plazas, los monumentos y los palacios donde el ingeniero ítalo argentino intervino. Se arreglarán grietas, aberturas y filtraciones, entre otros.  

12 obras del arquitecto Francisco Salamone comenzaron a ser restauradas en las Provincias de Buenos Aires y Córdoba, de las cuales una ya se encuentra finalizada, otras dos están en ejecución, cuatro por iniciar la obra, tres en proceso administrativo y dos aún en evaluación.

El proyecto de restauración y puesta en valor de las obras distribuidas en diferentes ciudades bonaerenses y cordobesas contempla el tratamiento de humedades y filtraciones en los muros y cubiertas, la reparación de grietas y fisuras en los revoques originales de las fachadas, y la conservación y restauración de las aberturas.

El Portal del Cementerio de Saldungaray, de Tornquist, y Francisco Salamone.
El Portal del de Saldungaray, de Tornquist, y Francisco Salamone.

La Nueva Provincia

La obra finalizada es la Plaza Centenario en la ciudad cordobesa de Villa María, diseñada por el prestigioso arquitecto e inaugurada en 1935. Mientras que las obras en ejecución son la Rambla y Plaza Juan Pascual Pringles, de la ciudad bonaerense de Pringles; y el Palacio Municipal de Pellegrini, de la localidad bonaerense de Pellegrini.

En tanto, las obras que se iniciarán el próximo mes serán el Palacio Municipal de la ciudad de Adolfo González Chaves; el Cementerio Municipal de Azul; la Plaza Libertad, de Balcarce; y el Palacio Municipal de la ciudad de Rauch.

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Cementerio Municipal de Azul.
Cementerio Municipal de Azul.

BAFilm – Provincia de Buenos Aires

Otras de las obras del arquitecto ítalo argentino, y que se encuentran aprobados los proyectos, pero en circuito administrativo, son el Palacio Municipal de la ciudad bonaerense de Adolfo Alsina; el Eje Cívico-monumental Salamone, en la Plaza Gral. Arias; Palacio Municipal, en la localidad de Alberti; y el Portal del Cementerio de Saldungaray, de Tornquist.

Mientras que los proyectos que se encuentran en evaluación son el Matadero Municipal de Guaminí y el Palacio Municipal de Las Varillas, Córdoba.

Según se informó de manera oficial, el proceso para el financiamiento del proyecto de restauración de las obras se estructura de la siguiente manera: el municipio presenta el proyecto en la plataforma del Ministerio de Obras Públicas y su evaluación técnica y económica es realizada por la Dirección Nacional de Arquitectura (DNA).

Una vez aprobado técnica y económicamente, el municipio licita las obras y, cuando fueron adjudicadas, el proyecto es tomado por la Dirección Nacional de Gestión de Obras (DNGO) que tiene a cargo la supervisión de la ejecución.

Los Andes de Luis Perlotti

Fuente: El Ojo del Arte ~ Es considerado el Escultor de la Patria por haber realizado las esculturas de gran parte de los próceres nacionales. Los Andes es su tributo a los pueblos originarios del norte, centro y sur de la cordillera.

Los pueblos originarios de los Andes argentinos inspiraron el inmenso bronce de Luis Perlotti que sorprende a los visitantes del Parque los Andes del barrio de Chacarita. El conjunto escultórico es imponente: tiene más de tres metros y está compuesto por tres figuras de pobladores originarios, de mayor estatura que la natural, que representan las etnias originarias de las regiones norte, centro y sur de la cordillera.

El sur está representado por un Ona, que aparece en la escultura en actitud de acecho, con su arma, la flecha. Se trata de una etnia nómada que habitó la cordillera austral hasta Tierra del Fuego. El quillango fue su indumentaria característica y vivió de la caza y de la pesca. La figura que representa al centro es el Tehuelche, un guerrero por excelencia, fuerte y vigoroso, a quien Perlotti hace aparecer con un gesto de gran serenidad y en actitud dominadora con su hacha de guerra, que lleva como si fuera un trofeo. Por último, el norte está simbolizado en la figura del Calchaquí, etnia audaz y laboriosa, que se dedicó con preferencia a la labranza de la tierra, y que tuvo mucha influencia quechua y fue amante del arte: confeccionó sus propios útiles, sus tejidos y su alfarería, dejando en muchas hermosas obras el sello de su interesante personalidad.
El gran conjunto escultórico fue creado inicialmente en yeso y luego, gracias a la iniciativa y a las gestiones del concejal Reinaldo Elena, se dictó una ordenanza que permitió convertir la obra al bronce y, recién ahí, fue emplazada en el Parque Los Andes. El Museo Perlotti conserva detalles del conjunto y un boceto a escala reducida.
Perlotti nació el 23 de junio de 1890 en Buenos Aires y a los nueve años, tras morir su madre, se vio obligado contribuir a la economía familiar: aprendió el oficio de ebanista y asistió a diversos cursos de dibujo hasta que se concretó su ingreso a la Academia Nacional de Bellas Artes, donde tuvo como maestros a Pío Collivadino y Lucio Correa Morales, entre otras destacadas figuras.
Influenciado por Eduardo Holmberg, Juan B. Ambrosetti y Ricardo Rojas comenzó a estudiar las tradiciones y la historia nativa americana. El propio perito Francisco P. Moreno lo asesoró acerca de la vida, costumbres, tradiciones y cultura de los pueblos indígenas. Este recorrido artístico hizo que lo bautizaran “Escultor de América”. Además de Los Andes, entre sus obras indigenistas sobresalen La flor del irupé, La niña del Cuzco, La danza de la flecha y La danza de los cóndores. También fue considerado como el “Escultor de la Patria”, por haber realizado esculturas de próceres como Manuel Belgrano, Mariano Moreno, José de San Martín, Domingo Faustino Sarmiento, Bernardino Rivadavia, Bartolomé Mitre, Guillermo Brown o Tomás Espora.

Perlotti fue parte de la denominada “peña” del Café Tortoni y entre sus amigos se encontraban Benito Quinquela Martín y Juan de Dios Filiberto, a quienes esculpió. También conoció a la escritora Alfonsina Storni, cuya mítica escultura se encuentra frente al mar, en la playa La Perla de Mar del Plata. Perlotti murió el 25 de enero de 1969 en un accidente automovilístico ocurrido en Punta del Este. Poco antes de ese trágico final, había cedido a la Municipalidad de Buenos Aires su casa-taller ubicada en el barrio de Caballito para que fuera convertida en el museo que hoy resguarda parte de su legado artístico. 

Lola Mora, la mujer que enfrentó a los prejuicios y llevó el arte argentino a lo más alto

Fuente: Infobae – La artista, nacida en Salta pero que se consideraba tucumana, fue el cincel más brillante de nuestro país.

Desafió a las convenciones y la pacatería de su época. El derrotero de su obra más famosa, la Fuente de las Nereidas, y sus grupos escultóricos para el Congreso Nacional. Hacia el final, debió sobrevivir con una pensión del Congreso y su familia quemó casi todas sus pertenencias y recuerdos.

Lola Mora, la maravillosa escultora argentina

Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández nació en la ciudad de Tala, provincia de Salta el 17 de noviembre de 1866 y fue bautizada en la parroquia de San Joaquín de Trancas, provincia de Tucumán el 22 de junio de 1867. Por este motivo y porque ella siempre se autodefinió como tucumana, es que cada vez que se menciona ese nombre se da de hecho que nació en Tucumán. Ese nombre, a la gran mayoría de nosotros, no nos dice nada: pero Dolores Hernández es Lola Mora, una de las más grandes artistas del mármol de nuestra región. Pero no solo por su talento, sino por su lucha por abrirse camino en una sociedad que no admitía que una mujer sea escultora.

Su padre era Romualdo Alejandro Mora y su madre Regina Vega Sardina, ambos estancieros. El carácter de mujer luchadora contra los estereotipos lo tomó de su madre: una mujer estanciera no era bien visto, pero doña Regina no se amedrentaba y daba lucha sin cuartel a los prejuicios. Lola fue la tercera de 7 hermanos y en 1870 se fueron a vivir a la casa solariega que la familia poseía en la ciudad de San Miguel de Tucumán.

En 1874 comenzó sus estudios en el Colegio de Ntra. Sra. Del Huerto de esa ciudad. Pero en 1885 la familia sufre cinco días de desgracias. Doña Regina muere de pulmonía y su padre Romualdo, no pudiendo soportar la pérdida de su esposa, sufre un infarto y muere al otro día del sepelio. Romualdo murió de amor, se le partió el corazón por el dolor de perder a la mujer que amaba. Lola quedará al cuidado de sus familiares.

Lola Mora, en su taller de Roma (Wikipedia)

Lola Mora, en su taller de Roma (Wikipedia)

En 1887 llegó a San Miguel de Tucumán el pintor y escultor Italiano Giacomo Doménico Alfonso María Falcucci. Lola tomó clases de escultura y pintura con él y las financió pintando óleos y carbonillas de las personalidades de la sociedad tucumana. Así llegó a retratar, en carbonilla, al gobernador de Salta Delfín Leguizamón. Este quedó fascinado por el talento de la joven y le solicitó que realizara una colección de veinte retratos de los gobernadores tucumanos desde 1853, que luego fueron adquiridos por la legislatura de la provincia.

Lola comenzó a ser conocida en el ámbito de la sociedad política e intelectual. Viaja a Buenos Aires para solicitar una beca de estudios, que le fue otorgada por el presidente José Evaristo Uriburu. Con ella viaja a Roma para perfeccionar su arte. En 1897 llega al puerto de Ostia y de allí a Roma, donde comienza las clases con el pintor Francesco Paolo Michetti, quien había sido escultor en su juventud. Luego, con el maestro Constantino Barbella, toma clases de escultura en terracota. Pero todo cambia cuando conoce al escultor Giulio Monteverde, genial maestro del trabajo en mármol apegado a los cánones tradicionalistas originados en la Grecia clásica y luego reforzados durante el renacimiento. Él será su gran maestro y ella su mejor alumna. Su fama comenzó a extenderse por toda Europa, luego que un autorretrato realizado en mármol para la “Exposición Universal de París” de 1889 ganó una medalla de oro.

Lola Mora se casó con un hombre 17 años menor que ella. Se separó al poco tiempo

Lola Mora se casó con un hombre 17 años menor que ella. Se separó al poco tiempo

Dado que su fama crecía, fue llamada desde su provincia adoptiva, Tucumán, para esculpir el monumento a Juan Bautista Alberdi. Tal era su prestigio que también la convocaron para hacer la estatua de la reina Victoria para ser ubicada en la capital de Australia, Melbourne; y la estatua de zar Nicolás I para la ciudad de San Petersburgo, pero para eso debería hacerse ciudadana británica o rusa, cuestión que rechazó de cuajo por su orgullo nacional argentino.

Mientras tanto, en nuestro país le llovían pedidos: el busto del presidente Roca, la escultura de Aristóbulo del Valle y grandes altorrelieves para poner en el “templete” que custodiaba el salón de la jura de la Independencia en Tucumán. Dichas obras se llevaron a cabo en una fundición de Roma, y representan al Cabildo Abierto del 25 de mayo de 1810, y a la declaración de la Independencia de 1816. Lola se tomó una licencia y retrató a uno de los congresales con el rostro de Julio Argentino Roca, su mecenas, protector, y algunos historiadores argumentan que fue también su amante. Empero, su sobrino bisnieto, el profesor Pablo Solá, desmiente con vehemencia que haya tenido amoríos con “el Zorro Roca”.

Siempre fiel a su espíritu libre, a los 42 años se casó con Luis Hernández Otero, 17 años menor, hijo del ex gobernador de la provincia de Entre Ríos Sabá Zacarías Hernández. Unos años más tarde se separaron. Hecho que no hacía más que sumar escándalos a su vida de “demasiada libertad para ser mujer”. Eso también se reflejó en el vestir: usaba pantalones babucha, camisa de hombre y pañuelo al cuello en una época en la que las mujeres usaban faldas con polisón, corsés y amplios sombreros con adornos inmensos.

La Fuente de las Nereidas, en la Costanera Sur, su obra más famosa

La Fuente de las Nereidas, en la Costanera Sur, su obra más famosa

Sin dudas, a Lola Mora se la identifica principalmente por su obra la fuente de las Nereidas, hoy ubicada en la Costanera Sur. La realizó por encargo del intendente de la ciudad de Buenos Aires, Adolfo J. Bullrich en 1900, pero el intendente pasó por alto la aprobación del Consejo Deliberante, lo que en su momento fue motivo de críticas. Lola, para zanjar este inconveniente, la ofreció en forma gratuita y sin cargo a la municipalidad de Buenos Aires. “Las Nereidas” representan el nacimiento de la diosa Venus, es asistida y sostenida por dos criaturas que dan nombre a la obra: las nereidas, ninfas del océano. La fuente la completan tres tritones montados en sus caballos, emergiendo del agua. La fuente es una escultura de aproximadamente 6 metros de alto y 13 de ancho, construida totalmente con mármol de Carrara y realizada por la artista en su taller de Roma.

La obra se iba a ubicar en la Plaza de Mayo, frente a la catedral de Buenos Aires, pero sus desnudos causaron la ira del clero católico porteño. Los religiosos y algunas damas de las cofradías y archicofradías sugirieron que fuera colocada en el barrio de Mataderos, que por aquella época era solo casi todo campo, o en Parque de los Patricios.

La artista, en pleno trabajo (Wikipedia)

La artista, en pleno trabajo (Wikipedia)

Pero en 1902, un grupo de prestigiosos ciudadanos, entre ellos Bartolomé Mitre, solicitó que se instalara en la intersección del Paseo de Julio (actual Avenida Leandro N. Alem) con la calle Cangallo (hoy Juan Domingo Perón), a poca distancia de la Casa Rosada. Las críticas se hicieron incesantes, sobre todo de los grupos católicos. Ella misma contestó por carta a los constante agravios a su persona: “…No pretendo descender al terreno de la polémica; tampoco intento entrar en discusión con ese enemigo invisible y poderoso que es la maledicencia. Pero lamento profundamente que el espíritu de cierta gente, la impureza y el sensualismo hayan primado sobre el placer estético de contemplar un desnudo humano, la más maravillosa arquitectura que haya podido crear Dios”.

Su espíritu de libertad era muy avanzado para la época y en 1918 la obra fue trasladada a la Costanera Sur. Fue la misma Lola quien eligió el lugar. No fue un destierro: en ese momento, el lugar daba hacia el río, y era el lugar donde las clases altas porteñas paseaban todas las tardes desde el comienzo de la primavera hasta fines de los veranos. Allí estaban los más famosos balnearios de la ciudad y las célebres cervecerías.

También fue convocada para realizar las esculturas alegóricas para el nuevo edificio del Congreso Nacional. Y así lo hizo por medio de un contrato firmado con el gobierno nacional en 1903 y que finalmente colocó en sus pedestales a mediados de 1907. En 1921 los presidentes de ambas cámaras del Congreso resolvieron retirarlas argumentando ‘razones de estética y perspectiva’. Aunque el diputado Luis Agote expresó con claridad y sin tapujos que esas esculturas eran “un adefesio horrible y no demuestran nuestra cultura ni nuestro buen gusto artístico”.

Además de la escultura, Lola Mora incursionó en el cine y proyectó calles y hasta vías férreas (Wikipedia)

Además de la escultura, Lola Mora incursionó en el cine y proyectó calles y hasta vías férreas (Wikipedia)

Se decidió donarlas a la provincia de Jujuy, a donde la propia artista viajó en 1922 para determinar su nuevo emplazamiento. Al asumir como presidente de la cámara de diputados de la Nación, el diputado Julián Domínguez recuperó las esculturas para el frente del Congreso. Por tanto, entre el 2012 y 2014 se realizaron calcos de las obras originales de Lola Mora, que están en Jujuy y estas copias ocuparon el lugar del cual nunca debieron haber salido: son dos grupos escultóricos representando la libertad, el comercio, la fuerza, la paz, el trabajo y la justicia. También es obra de su cincel el tintero de bronce realizado para la presidencia del Senado de la Nación.

En 1909 la “Comisión de festejos del Centenario” contrató a Lola Mora para erigir el monumento a la Bandera en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe. Diseñó una obra imponente. Comenzó a trabajar varias esculturas en su taller de Roma, pero cuando se dieron cuenta que eran demasiados los desnudos, la obra, que había sido aprobada, fue cancelada. Las esculturas que envió peregrinaron por toda la ciudad de Rosario, hasta que, por fin lograron su cometido: formar parte del actual monumento a la bandera. Son ocho las esculturas emplazadas en el llamado “Pasaje Juramento”: La libertad o república; la Gloria; el Gaucho; la Madre y el hijo; el Soldado; Belgrano y la jura de la Bandera; Pbro. Gorriti bendiciendo la bandera; y los Granaderos.

Lola Mora regresó al país a comienzos de la década del 30 (Wikipedia)

Lola Mora regresó al país a comienzos de la década del 30 (Wikipedia)

Alrededor de 1920 vendió su palacete de Roma y abandonó la escultura para sumergirse en otros proyectos. Impulsó el dispositivo llamado “cinematografía a la luz”, que permitía ver cine sin necesidad de oscurecer una sala, pero no logró introducirlo en el mercado.

Además, fue contratista en la obra del tendido de rieles del Ferrocarril Transandino del Norte, más conocido como Huaytiquina, por donde hoy transita el tren a las Nubes, en la provincia de Salta. También es la autora del primer proyecto de subterráneo y galería subfluvial para la Argentina, previstos para la Capital Federal, y del trazado de calles de la ciudad de San Salvador de Jujuy.

Lola Mora falleció el 7 de junio de 1936 rodeada por sus tres sobrinas

Lola Mora falleció el 7 de junio de 1936 rodeada por sus tres sobrinas

A principios de la década del 30 regresó a Buenos Aires con la salud mental muy deteriorada. La sociedad Sarmiento de Tucumán realizó una muestra a beneficio de la empobrecida artista. Por esa época comenzó a circular un mito urbano: decían que antes de cada lluvia, se la veía pidiendo a los transeúntes paraguas para cubrir con ella su obra Las Nereidas, y que más de una vez se la habría visto trepada a esta fuente sosteniendo un paraguas. Pero no es más que una leyenda concebida por un hecho real: en 1932, Lola fue a ver su escultura, y se quedó todo el día contemplándola. Sus sobrinas, al regresar a su casa y ver que su tía no estaba, dieron parte a la policía. La noticia llegó a los periódicos vespertinos y fue encontrada de pie mirando su fuente.

En 1935, el Congreso de la Nación aprobó una pensión para ella de 200 pesos mensuales. Falleció el 7 de junio de 1936 rodeada por sus tres sobrinas, que la asistieron durante toda la enfermedad. Estas, al morir su tía, quemaron cientos y cientos de notas, bosquejos, cartas y demás pertenencias de Lola, por lo cual parte de su vida se convirtieron en cenizas. Sus restos descansan en su amada Tucumán, en el cementerio del Oeste, y en 2010 su tumba fue declarada bien de interés histórico-artístico.

Brad Pitt debutó como escultor en una galería de arte

Fuente: Notife ~ La muestra fue en el Museo de Arte Sara Hildén en Tampere, Finlandia

Las obras de arte de la estrella de cine aparecen junto con las del músico Nick Cave y el artista Thomas Houseago para la exposición “We” (Nosotros), que estará abierta hasta el 15 de enero de 2023.

Entre las nueve obras de Pitt que se exhiben hay una estructura en forma de casa moldeada en silicona transparente y con marcas de disparos, y su primera escultura, de 2017, “House A Go Go”: una casa en miniatura de 45 centímetros hecha de corteza de árbol, toscamente unida con cinta adhesiva.

Las piezas más grandes incluyen una caja de bronce del tamaño de un ataúd que muestra manos, pies y rostros que intentan atravesar la estructura en varios ángulos, y una escultura de yeso que cuelga de la pared bautizada como “Aiming At You I Saw Me But It Was Too Late This Time” (Apuntando a ti, me vi, pero esta vez era demasiado tarde”, de 2020, que representa un tiroteo entre ocho figuras.

En un comunicado, Pitt dijo sobre su giro artístico: “Para mí se trata de autorreflexión… Nació de la propiedad sobre lo que yo llamo un ‘inventario radical del yo’. Y ser realmente brutalmente honesto conmigo y tomar en cuenta a aquellos a los que pude haber lastimado y los momentos en los que me equivoqué”.

Mientras tanto, el cantautor australiano Nick Cave (que no debe confundirse con el artista visual y de performance estadounidense del mismo nombre) también hace su debut artístico: muestra “figurillas de cerámica vidriada que representan la vida de Satanás en 17 estaciones, desde la inocencia a través de la experiencia hasta la confrontación de nuestra mortalidad”, según un comunicado de prensa.

“The Devil: A Life” es el primer trabajo visual importante de Cave. Incluye 17 piezas individuales que oscilan entre los 10 y los 50 centímetros de alto, cada una hecha a mano, pintada y esmaltada por el autor en Inglaterra, entre 2020 y 2022.

Estéticamente, la serie asiente al interés del artista por las figurillas victorianas estilo Staffordshire Flatback, de las cuales es un coleccionista.De izquierda a derecha, el cantante australiano Nick Cave, el escultor británico Thomas Houseago y el actor estadounidense Brad Pitt presentan una exhibición conjunta en The Sara Hilden Art Museum en Támpere (Finlandia), el 19 de septiembre de 2022.Ambos escultores novatos crearon estas obras en diálogo con Houseago, considerablemente más experimentado. El artista británico ha estado trabajando durante casi tres décadas y mostró su trabajo en la Bienal de Whitney en 2010.

En Tampere, Houseago, más conocido como escultor, muestra una serie de pinturas, un medio con el que comenzó a experimentar en los últimos años. Las obras provienen de su serie “Visions” a gran escala que se hizo al aire libre y se inspiró en simbolistas europeos, incluido el noruego Edvard Munch.

También muestra nuevas esculturas realizadas en secoya y yeso que realizó como respuesta a obras de la colección de la Fundación Sara Hildén, como la escultura de Alberto Giacometti “Mujer en un carro” de 1943 a 1962.

Hablando de su decisión de montar un espectáculo colaborativo entre él, Cave y Pitt, Houseago dijo en el comunicado de prensa: “No soy un yo. ¡Soy un NOSOTROS!”.

El museo poco conocido de Buenos Aires que cuenta con esculturas de primer nivel y no tiene nada que envidiarle a una galería de arte europea

Fuente: El Cronista – El museo de Calcos y Escultura Comparada más importante de Sudamérica se encuentra en Buenos Aires y no tiene nada que envidiarle a los del resto del mundo.

«Ernesto de La Cárcová» está ubicado en las cercanías de la Reserva Ecológica, en el barrio de Puerto Madero, y es considerado uno de los museos más importantes de su género en Sudamérica.

En él se exhiben una colección histórica de calcos, reproducciones en yeso, de manifestaciones escultóricas de distintas épocas, que están expuestas en los grandes museos del mundo, como el Louvre, el museo Británico y el Nacional de Antropología de México.

La colección recorre más de 4000 años de historia. Asimismo, cuenta con uno de los conjuntos de reproducciones de obras de América Prehispánica más completo del mundo.

El establecimiento depende de la Universidad Nacional de la Artes y busca visibilizar al arte argentino mediante la exposición de Esculturas de artistas de nuestro país.

Colección del museo

En la sala principal se encuentran las esculturas relacionadas con el arte del Antiguo Egipto, el período mesopotámico y oriental. Entre ellas se destaca el «Escriba Dersenez» y la escultura del dios hindú «Shiva Natajara»

La segunda sala contiene esculturas del Arte Griego y se encuentran increíbles expresiones del arte helenístico. A su vez, ofrece un conjunto de esculturas del Partenón.

La tercera sala engloba las expresiones romanas, románticas y góticas. Mientras que la cuarta sala tiene reproducciones de esculturas propias del Renacimiento, con un increíble calco de Miguel Ángel.

Por último, la sala cinco esta dedicaba al arte mesoamericano y andino.

El museo también posee un hermoso jardín para disfrutar del sol y el aire fresco tras su recorrido.

Historia del museo

En 1923 el edificio comenzó a funcionar como Escuela Superior de Bellas Artes de la Nación, con la iniciativa de Ernesto de la Cárcova -destacado pintor argentino-. Cinco años después, la Comisión Nacional de Bellas Artes instaló el Museo de Calcos con fines didácticos.

Actualmente, el museo contiene más de 700 esculturas, pero conserva sus fines educacionales ofreciendo cursos. Algunos de ellos son «Seminario: cerámica expandida» y «Taller de investigación y experimentación en litografía».

Entrada y horarios

La entrada al museo es de acceso libre y gratuito, y funciona de martes a viernes de 10 a 18, y de sábados a domingos de 11 a 18. Los feriados el museo permanece cerrado.

El lugar también ofrece un servicio de visitas guiadas el fin de semana, a las 12 y a las 16.

Para más información el museo invita a comunicarse a través de @carcova.museodecalcos@una.edu.ar

El yaguareté: emplazaron una escultura correntina en República Checa

Fuente: El Litoral ~ Una escultura en acero inoxidable del correntino Daniel Sotelo fue emplazada finalmente en el ingreso de una antigua cervecería de la ciudad Mladá Boleslav, en República Checa. Allí participó en junio de este año de un simposio internacional de esculturas en metal.

“Esto fue algo muy importante para mí”, dijo el artista en diálogo con El Litoral, que ya fue convocado para este evento en 2020 pero su participación se pospuso por la pandemia de covid-19.

«Realicé una obra escultórica todo en acero inoxidable 304i, de 2 x 1 x 1 metro. Hice un yaguareté que representa la bravura de los correntinos, el cual está haciendo equilibrio sobre una esfera», detalló el escultor a este diario. 

El yaguareté: emplazaron una escultura correntina en República Checa

Y aclaró: “La esfera lo realicé con tajos de pelota de fútbol y como les gustó la costura de soldadura que realicé, me dijeron que lo deje así, entonces se ve el proceso, porque en realidad, yo siempre lo dejo pulido hasta hacer desaparecer las costuras de soldadura”.

Viaje

“Descubrimos a Daniel Sotelo en Facebook, nos gustaron sus obras. Lo notamos, pero nos preocupaba que su trabajo fuera tan exigente que no pudiera terminar el trabajo dentro del límite de tiempo de 5 días. Por supuesto, podría hacer algo más simple”.

 “En 2020 dudamos, pero al mismo tiempo recibimos una recomendación de Jorge Schröder. Así que lo invitamos para 2020 y aceptó la invitación. Debido al coronavirus, su visita se pospuso y no se realizó hasta 2022”, explicaron los organizadores del simposio internacional.

Su viaje fue complicado, perdió una conexión en Frankfurt y por lo tanto llegó con un día de retraso, lo que no afectó al simposio en sí. Pero sí se retrasó su equipaje con las herramientas necesarias para crear.

«Los espectadores que tuvieron la suerte de estar allí vieron algo único que ni siquiera los propios organizadores habían visto antes. Hubo aplausos espontáneos», agregaron. 

Daniel Sotelo estaba preocupado por si podría terminar la obra, por lo que sacrificó su tiempo de almuerzo durante los últimos dos días para terminar el trabajo. 

Pero sus temores fueron infundados, logró terminar su trabajo antes de tiempo.

Sotelo estuvo acompañado en el simposio por herreros y escultores de otros países: Zeevik Gottlieb, de Israel; Ilker Yardimci, de Turquía, Matt Hill de Australia.

Durante los últimos años, Sotelo participó en la organización (junto a la Municipalidad de Corrientes) de los encuentros de escultores que culminó en dos nuevos paseos de obras en la capital correntina: el parque Hipódromo, con obras dedicadas al carnaval; y el parque El Eucaliptal, con representaciones de los mitos y las leyendas guaraníticas.

Fotos: la escultura homenaje a Melchora Lemos en Guaymallén

Fuente: Mendoza Post ~ Durante la tarde de este domingo, la Municipalidad de Guaymallén brindó un nuevo homenaje a Melchora Lemos en la plaza homónima, que fue habilitada recientemente para el disfrute de los vecinos en el distrito Jesús Nazareno. Este espacio verde es el primero en la provincia que lleva el nombre de una mujer.

El encuentro comenzó con la propuesta familiar «El conocido mundo del teatro», a cargo del elenco Los cucos. Posteriormente, Ernesto Suárez, Andrea Cortez y Manuel García Miganes interpretaron «Melchora inmortal». 

La puesta en escena de estos talentosos artistas dio paso a la inauguración de una escultura realizada por Ricardo Rosas, en base al boceto original de Gabriel Fernández, que representa la figura de Melchora. Tiene dos metros de altura y fue elaborada con resina. Al conjunto escultórico también se sumó Lautaro Catriel, encargado de diseñar y ejecutar la estructura metálica que contiene y rodea a la pieza central. El cierre llegó junto al ritmo del jazz, con la música en vivo de Biciswing.

La escultura mide dos metras y está hecha con resina.

Melchora fue una personalidad enigmática del siglo XVII, que supo transformar el sector vitivinícola local e impactó fuertemente en las convenciones de la época. En una sociedad totalmente patriarcal, donde las mujeres no tenían permitido leer ni escribir y mucho menos ejercer una profesión, ella logró hacerse de un lugar respetable y forjar parte de los cimientos de una de las industrias principales y más características de la provincia. Tuvo su bodega y viñedos, introdujo las primeras barricas de roble en tierras mendocinas, construyó el primer molino harinero, adquirió una fábrica de botijas y fue la primera mujer dueña de una pulpería en Mendoza. Sin dudas, es un legado que trasciende no solo en acciones sino también en valores.

Toda su trayectoria pasó desapercibida a lo largo de los años, hasta que el historiador guaymallino Pablo Lacoste decidió mostrarle al mundo el valor de esta mujer. Así también lo hizo el municipio, en su Vendimia departamental 2022, con una producción original que tuvo lugar en la Rotonda de Salcedo. Allí, más de 200 artistas de distintas disciplinas retrataron parte de su vida y los logros que cosechó gracias a su valentía, determinación, inteligencia y espíritu emprendedor.

Andrea Cortez y Marcelino Iglesias descubren la escultura.

Además, en junio de este año, la comuna terminó la transformación de un terreno baldío en la nueva plaza Melchora Lemos, ubicada sobre el boulevard Los Ceibos, entre Las Acacias y Río Salado. El predio es moderno y cuenta con juegos infantiles, pista de salud, forestales y canteros de especies vegetales con alto valor ornamental, luminarias LED, un Punto Seguro para contener a la comunidad en casos de emergencia y/o catástrofes naturales, un sistema de riego automatizado y un espacio de retención de aguas pluviales. 

Una vez completa toda la infraestructura, y dentro del extenso ciclo de muralismo local, Carla Korla dispuso su talento para pintar un mural homenaje. La obra contiene la imagen de Melchora, acompañada por paisajes y colores de Uspallata, donde tenía su estancia. Representa cómo mira el fruto de su trabajo y de su perseverancia; e incluye elementos claves de su circuito productivo, como la fábrica de tinajas y de pipas de su bodega.