Obras de varios argentinos salen a subasta en la casa Sotheby’s en Nueva York

Fuente: El Destape – Obras de los artistas argentinos Adrián Villar Rojas, Guillermo Kuitca, Liliana Porter y Manuel Esnoz saldrán a la venta como parte de la subasta que se realizará entre el 1 y el 4 de marzo en la casa Sotheby’s de la ciudad de Nueva York y que incluye también nombres internacionales como Diane Arbus, Nan Goldin, David Hockney y Jackson Pollock.

Las casi 30 obras pertenecientes a la colección de Solita Cohen de arte latinoamericano formarán parte de los numerosos lotes a la venta los días 1 de marzo, en la subasta «Contemporary Curated» y el 4 de marzo, en «Contemporary Discoveries», que incluirán en ambos casos pintura, grabado, fotografía, arte digital y esculturas, informó la subastadora en un comunicado.

De la argentina Liliana Porter saldrá a la venta una fotografía en blanco y negro, «Sin titulo», impresión hecha sobre gelatina de plata de 1973, referente a la serie en la que la artista juega con las formas geométricas y las del cuerpo, estimada entre 10.000 y 15.000 dólares.

El lote 134, del artista Guillermo Kuitca, es un plano en acrílico y grafito sobre lienzo, del techo de un salón del palacio del marqués de Spínola, en París, de la serie «L’Encyclopédie», firmado, titulado y fechado en 1999 (en el reverso). De casi dos metros de alto, la pieza está valuada entre 70.000 y 90 mil dólares. Una segunda obra de Kuitca, «Poema Pedagógico III» (1996) se venderá con una base de entre 40.000 y 60.000 dólares.

Del rosarino Adrián Villar Rojas se subastará «Harto de despedidas», una aerografía y pintura realizada sobre el capó de un auto, que otorga una impresionante profundidad a la imagen fechada en 2011, estimada entre 20 y 30 mil dólares, y también un casco de moto intervenido con la misma técnica y bajo el mismo título, «Sick of Goodbyes» (u$s5.000).

El pintor Manuel Esnoz (1974), con una obra en técnicas mixtas, de casi dos metros por dos, del 2009, también forma parte del conjunto de lotes, en este caso, valuada entre 8.000 y 12.000 dólares.

La subasta incluirá además piezas de otros artistas latinoamericanos como la brasileña Ana Maria Maiolino, el chileno Alfredo Jaar y el colombiano Oscar Muñoz, entre otros, provenientes de The Solita Cohen Collection of Contemporary Art from Latin America.

Con información de Télam

El tráfico de obras de arte en la actualidad

Fuente: Página12 – La investigadora y curadora independiente acaba de publicar un libro sobre el robo de obras de arte y otros crímenes artísticos en la Argentina.

Una publicación sospechosa en Mercado libre, una vitrina vacía, la visita a una casa de antigüedades, una fotocopia dejada en lugar de una pintura: en el mundo de los robos del arte, todo puede suceder y convertirse en pista para casos que involucran a juzgados, fuerzas de seguridad, INTERPOL, artistas, aduanas y científicos.

En un mercado pequeño como el argentino, las ferias de arte manejan una cantidad de obras controlable y conocida, pero en las ferias históricas y hegemónicas a nivel mundial, como Art Basel, existe personal especializado contratado, donde se investigan las obras que se exponen y la proveniencia que las galerías dicen que las mismas poseen. En esas circunstancias, permanentemente salen a la luz situaciones confusas o delictivas que los galeristas siempre aseguran desconocer.

Los robos de obras de arte son más frecuentes de lo que podemos imaginar. Muy a menudo, las piezas son robadas simplemente porque es fácil hacerlo, debido a que no cuentan con las condiciones de seguridad suficientes. No obstante, rápidamente aparece el problema de la dificultad para vender esas piezas, hecho que en algunas oportunidades trata de subsanarse pidiendo rescates a cambio de la devolución a sus dueños originales.

En general, si hay que elegir entre dos escenarios nefastos, las personas interesadas y vinculadas al arte consideran preferible que una pieza sea robada a que la dañen o la destruyan. Si una obra se destruye, desaparece para siempre. Si la roban, es muy probable que se recupere o reaparezca, incluso después de varias generaciones. Aun- que lamentablemente se estima que sólo en el 10% de los casos las piezas son recuperadas, una cifra considerablemente desoladora.

Existen ocasiones en que ni siquiera el robo se efectúa por el valor de la obra en sí, sino por el del material en que está construida. En 2005, una escultura de Henry Moore fue increíblemente robada del jardín de su museo ubicado en Inglaterra, al norte de Londres, a plena luz del día y con la ayuda de dos autos y un camión. A reclining figure (Una figura tumbada, 1969-1970), mide 3,5 metros de longitud y pesa 2,1 toneladas. Todos los expertos coincidieron en que la pieza fue sustraída por el valor del bronce en que está hecha la obra y no por la obra en sí, para luego intentar revenderla.

El presente libro transita por robos ya históricos, como los ocurridos en la década del 1980 en el Museo Nacional de Buenos Aires, y los museos Castagnino y Estévez de la ciudad de Rosario, así como el devenir de estos delitos en fechas muy cercanas, cuando algunas de estas piezas fueron recuperadas gracias a la cooperación internacional.

Se indaga también sobre casos recientes de robos de obras de arte contemporáneo ocurridos en los últimos años, en museos, galerías y casas de coleccionistas particulares.

A partir de la recomendación de la Convención de la UNESCO de 1970 sobre la instauración de cuerpos de policía específicos, se analiza el trabajo llevado a cabo en ciertas provincias —como es el caso de Córdoba— donde fue creada una división policial dedicada al cuida- do del patrimonio. Asimismo, se recopila la legislación actual nacional e internacional, así como las convenciones que regulan los pasos a seguir en caso de tráfico o delitos vinculados al patrimonio cultural y artístico de los pueblos.

El libro recorre también las historias y modus operandi de los ladrones de obras de arte más famosos del siglo XXI, así como los sucesos recientes vinculados a la pandemia y sus consecuencias en el sector. En la investigación se examinan las estadísticas e informes relevados a nivel mundial en relación a los dos años de pandemia vi- vidos en 2020 y 2021, y cómo esta situación anómala afectó o influen- ció en las modalidades en que opera el tráfico de bienes culturales. Durante ese período, el planeta entero se vio conmocionado con una crisis sanitaria a escala global nunca antes vista. El virus del COVID-19 paralizó al mundo durante períodos prolongados, lo que modificó el entramado y las estrategias del robo y tráfico ilícito. Se analizan en profundidad las implicancias de esta pandemia en la forma en que estas redes cambiaron su accionar, gracias a los datos recogidos por INTERPOL a nivel internacional sobre la forma en que el sector del arte y la cultura se vio perjudicado.

Se han realizado entrevistas a actores involucrados, como el Director General de Coordinación General de Interpol, Marcelo El Haibe, quien formó y sentó las bases de la división de Protección de Patrimonio Cultural; a artistas cuyas obras han sido robadas en circunstancias diversas; a artistas cuyas obras atraviesan esta temática y a abogados y periodistas que han analizado y participado en casos relacionados. Los especialistas brindaron su perspectiva y su opinión en cuanto a cuáles son las formas más propicias de evitar y ponerle freno a este delito, objetivo hacia el cual apunta esta publicación.

* Lic. en Gestión de Arte y Cultura (UNTREF). Fragmento de la introducción de su libro El lado oscuro del arte. Robo de obras  y otros crímenes artísticos, edición de la autora. Maestranda de Historia del Arte Moderno y Contemporáneo (UNA). Especialización en Protección del Patrimonio Cultural (IUPFA). Curadora independiente. Dirige Temporada de Relámpagos. Trabajó en Muntref  y Museo Marco La Boca. En 2022 publicó el libro Uno más uno igual a once. Una breve historia de los colectivos artísticos en el siglo XXI. El libro se consigue a través de del correo temporadaderelampagos@gmail.com

El arte argentino, embajador en Europa: de ARCO a Venecia, se expande en un terrero clave

Fuente: La Nación – Una decena de galerías participará la semana próxima en la feria madrileña, que atrae a los principales coleccionistas interesados en la escena creativa latinoamericana; la acción continuará en la bienal italiana, con una fuerte representación local.

Las copas se levantarán para brindar en Madrid, el viernes 8 de marzo. Será otra oportunidad clave para que representantes del sistema del arte argentino hagan “networking”, tal como anuncia la invitación al encuentro privado organizado por la Cancillería, arteba y la cámara de galerías Meridiano. Un cóctel clave que se realizará en el marco de ARCO, feria que atraerá a los principales coleccionistas europeos interesados en la escena creativa latinoamericana, del 6 al 10 de marzo con la participación de 205 galerías de 36 países. Y que anticipará otros por venir en Venecia, durante la 60ª edición de la bienal, donde la creación nacional también estará muy bien representada.

Bordado de Ana Gallardo, representada por Ruth Benzacar en ARCO, que protagonizará además una muestra en el CA2M
Bordado de Ana Gallardo, representada por Ruth Benzacar en ARCO, que protagonizará además una muestra en el CA2MGentileza Ruth Benzacar

“Somos pymes, necesitamos de las relaciones interpersonales y que los compradores vean las obras en persona. Para eso hay que estar presentes”, recordó días atrás la galerista Nora Fisch, durante una reunión de los sectores mencionados en el Palacio San Martín para acordar estrategias dirigidas en ese sentido. La respuesta del Secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, fue que hay un “deseo de iniciar un nuevo camino, con una agenda de cooperación internacional conjunta que permita potenciar la promoción y la oferta exportable de las industrias culturales argentinas”. Entre otras acciones, se presentará un catálogo digital de galerías nacionales, diez de las cuales protagonizarán a su vez un circuito de visitas en ARCO guiadas por el curador Mariano Mayer.

Obras de Rosario Zorraquin en Isla Flotante
Obras de Rosario Zorraquin en Isla FlotanteGentileza Isla Flotante

El punto de encuentro para iniciar estas últimas será el stand de Isla Flotante en la sección sección titulada “Nunca lo Mismo. Arte Latinoamericano”, curada por Manuela Moscoso y José Esparza Chong Cuy. Exhibirá allí obras de Rosario Zorraquin, tal como hizo en la edición 2018 de Art Basel Miami Beach. En ese mismo sector, Sendrós participará con otro solo show de Andrés Piña mientras que Vigil Gonzáles –galería con sedes en Buenos Aires y Cusco-, presentará piezas de la peruana Violeta Quispe Yupari.

Obra de Clara Esborraz en Piedras
Obra de Clara Esborraz en PiedrasGentileza Piedras

En la sección dedicada a las galerías emergentes se presentará por primera vez la salteña Remota, con obras de Mar Pérez y Roxana Ramos, una de las ganadoras del premio In Situ en la última edición de Pinta BAPhoto. También estará allí Piedras -representante de Mónica Heller, autora del envío a la Bienal de Venecia de 2022-, con obras de Clara Esborraz y Carla Grunauer. Esta última participará además de una exhibición en colaboración con otra galería madrileña, Enhorabuena, que se inaugurará el martes 5 a las 20.

Erupción (2022), video performance de Roxana Ramos, en la salteña Remota
Erupción (2022), video performance de Roxana Ramos, en la salteña RemotaGentileza Remota

Otras cinco galerías representarán al país en la sección principal. Entre ellas estará Ruth Benzacar, pionera argentina en ARCO, con obras de Ana Gallardo –artista que también tendrá su propia muestra en el madrileño Centro de Arte Dos de Mayo, desde el sábado próximo-, Florencia Rodriguez Giles, Sofia Durrieu y Ulises Mazzucca. Trabajos textiles de vinculados con cosmovisión latinoamericana de varios artistas podrán verse en Herlitzka & Co., y Nora Fisch apostará a un solo show de Alfredo Londaibere. En Pasto, galería que presentó con gran éxito en ARCO 2022 a la ascendente Chola Poblete, exhibirán Zé Carlos García, Francisco Casas, Iosu Aramburu y Ariel Cusnir. Y en el stand de W, Chonon Bensho y Florencia Sadir, que protagoniza además una muestra en el espacio El Sielo, en Barcelona.

Flores Geométricas de Alfredo Londaibere en Nora Fisch
Flores Geométricas de Alfredo Londaibere en Nora FischGentileza Nora Fisch

El circuito argentino fuera de la feria incluirá además cuatro obras del Museo Luis Perlotti exhibidas en la exposición Antes de América. Fuentes originarias en la cultura moderna, que continúa hasta el 1º de marzo en la madrileña Fundación Juan March. Mientras tanto, el Retrato de Enrique Larreta, de Ignacio Zuloaga, viajó desde el porteño Museo Larreta para participar de la muestra itinerante El mito de España. Zuloaga 1870-1945, que acaba de llegar al Bucerius Kunst Forum de Hamburgo tras exhibirse en Múnich –ciudad alemana donde Marta Minujín ofrecerá una charla el lunes, en el marco de una muestra de artistas mujeres-, y en junio seguirá camino al Museo Zuloaga, en Segovia.

Jenen ewa (el diluvio del Inka), 2023, de Chonon Bensho, en W
Jenen ewa (el diluvio del Inka), 2023, de Chonon Bensho, en WADRIAN PORTUGAL

A todo esto se sumarán desde el 20 de abril el envío argentino a la Bienal de Venecia, con una instalación deLuciana Lamothe, y los 16 artistas argentinos o radicados en el país -entre ellos, Libero Badii, Clorindo Testa, Emilio Pettoruti, La Chola PobleteyMariana Telleria-que fueron seleccionados por el curador Adriano Pedrosa para las muestras centrales de esta 60ª edición titulada “Extranjeros en todas partes”. Además, el dúo Chiachio & Giannone fue invitado por Swatch, principal sponsor del encuentro internacional, para exhibir dos obras textiles en su espacio del Arsenal.

Avance (1970), de Anita Payró, en Herlitzka & Co.
Avance (1970), de Anita Payró, en Herlitzka & Co.Gentileza Herlitzka & Co.

Para agendar:

  • 43a edición de ARCO, del 6 al 10 de marzo en Ifema Madrid con la participación de 205 galerías de 36 países
  • 60ª edición de la Bienal de Venecia, del 20 de abril al 24 de noviembre

Obras de los museos porteños, de gira por el mundo

Fuente: Foro de Baires – Los museos porteños albergan una cantidad muy importante de obras con relevancia internacional, destacada por curadores de instituciones del mundo entero. En ese sentido, en estos momentos hay una presencia inédita, en cuanto a cantidad, de obras del patrimonio local en préstamo para muestras en el exterior, en este caso de los museos de Esculturas Luis Perlotti y de Arte Español Enrique Larreta.

A través del trabajo de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico del Ministerio de Cultura porteño, las obras están siendo exhibidas en distintos museos y fundaciones. El Museo Perlotti participa con piezas notables en la estética indigenista que lo caracteriza, obra en su mayoría de Luis Perlotti. En tanto el Larreta comparte en Europa el gran cuadro de Ignacio Zuloaga que retrata a Enrique Larreta en los tiempos de celebridad literaria por su novela La gloria de don Ramiro.

A continuación, las principales obras:

Museo Luis Perlotti en Fundación Juan March, Madrid (España)

El Museo de Esculturas ha enviado para la exposición Antes de América. Fuentes originarias en la cultura modernaque se lleva a cabo desde el 6 de octubre de 2023 hasta el 10 de marzo de 2024, cuatro obras de su patrimonio de arte americanista: Maqueta del proyecto de Monumento a la Independencia en la Quebrada de Humahuaca (2º premio), de Héctor Greslebin y Luis Perlotti, 1925, modelado en yeso con base de madera; dos obras tituladas Juego de café con motivos indígenas, de Luis Perlotti, cerámica policromada con las técnicas de torneado, bizcochado, decorado y vidriado; y  Máscara indígena, de Luis Perlotti, c.1930, cerámica policromada, decorada y vidriada. Estas piezas se conservan y difunden desde el único museo de esculturas porteño en Caballito.

“Antes de América. Fuentes originarias en la cultura moderna” es una exposición que propone reconstruir visualmente un proceso histórico que tiene lugar en los dos hemisferios del continente americano, desde Alaska hasta la Patagonia: el de recuperación y reinterpretación en las artes y la cultura de las formas y los significados de las antiguas civilizaciones americanas y culturas indígenas derivadas, desde el siglo XIX hasta nuestros días. La mayoría de las piezas seleccionadas no ha salido nunca de sus países de origen, y a veces ni siquiera de los depósitos de los museos y colecciones que las albergan, o no se exhiben de modo habitual.

Museo Enrique Larreta en Munich y Hamburgo (Alemania) y en Segovia (España)

En la exposición itinerante El mito de España. Zuloaga 1870 – 1945, que se lleva a cabo en el Kunsthalle der Hypo-kulturstiftung (Múnich) de septiembre de 2023 a febrero de 2024, en el Bucerius Kunst Forum (Hamburgo) de febrero a julio de 2024, y en el Museo Zuloaga (Segovia) de junio a octubre de 2024, el Museo de Arte Español presenta su célebre pintura Retrato de Enrique Larreta, de Ignacio Zuloaga (París, 1912), óleo sobre tela, que ocupa un lugar central de la casa y la colección en Belgrano.

La representación que Zuloaga hace de Enrique Larreta es uno de los retratos paisajísticos más famosos del artista, en el que concibe el paisaje como una extensión de la figura que expresa la esencia del retratado y, a menudo, sirve como una proyección de su alma. Pintado en París en 1912, donde Larreta se desempeñaba como ministro plenipotenciario de Argentina, el lienzo lo muestra con el telón de fondo de la ciudad de Ávila, escenario principal de su novela La gloria de don Ramiro de 1908”(Texto del catálogo de la muestra).

“El mito de España. Zuloaga 1870 – 1945”, reúne unas 100 pinturas de colecciones públicas y privadas de todo el mundo, muchas de las cuales no han sido presentadas al público desde la muerte de Zuloaga en 1945. Es la primera vez que el artista, cuyas obras fueron expuestas repetidamente y con éxito en Alemania a principios del siglo XX, pero que es hoy prácticamente desconocido en ese país, será homenajeado fuera de España en una muestra tan completa.

Intuición, color y graffitis: Sarah Grilo regresa a Nueva York

Fuente: Clarín – Como se podría suponer, cuando en 1962 Sarah Grilo llega a Nueva York con 45 años, tras ganar la beca Guggenheim, un mundo entero se abrió ante sus ojos. El tiempo que la artista nacida en Bahía Blanca pasó en la ciudad estadounidense se convirtió en un período crucial en su formación como artista: fue allí donde comenzó a definir su estilo distintivo que fusiona la abstracción con el lenguaje.

Sobre aquellos años neoyorquinos abunda The New York Years, 1962–70, una exposición curada por la también argentina Karen Grimson en la galería Lelong & Co. que recupera la obra de Sarah Grilo (Buenos Aires, 1917 – Madrid, 2007), por entonces ya con importante presencia en el circuito de arte local e incluso internacional, en una ciudad por la que evidentemente sentía atracción. Para entonces Nueva York ya era meca del mundo del arte occidental, y atraía a los movimientos de vanguardia.Sarah Grilo por Lisl Steiner.Sarah Grilo por Lisl Steiner.

“Un momento galvanizador para la práctica de Grilo, los años en Nueva York abarcan su transición de la abstracción moderna a la contemporánea”, escribe Karen Grimson, curadora además del circuito artístico del Design District de Miami. “A medida que las exploraciones formales y cromáticas dieron paso al surgimiento del discurso y el lenguaje, el compromiso de Grilo con la política y los medios de comunicación se volvió fundamental en su contribución a la pintura estadounidense de posguerra”, agrega.

El momento de agitación política abonó sus ejercicios de experimentación visual, que la llevan a incluir publicaciones ilustradas como LIFE y revistas femeninas, elementos del collage y textos en sus pinturas. Por su enfoque expresivo e intuitivo de la pintura la vinculan con artistas como Rauschenberg; al tiempo que se la etiqueta junto a Andy Warhol por su búsqueda de inspiración en elementos cotidianos. Pero no deja afuera sutiles comentarios políticos, como sucede en las piezas “Our heroes” y “Win, it’s great for your ego”, ambas presentes en la muestra. Todo se vuelve más complejo cuando se considera que lo hacía en inglés, una lengua que no manejaba. Como una inconsciencia urbana precursora del graffiti.Sarah Grilo. Protesta, 1973. Óleo sobre tela, 81 x 100 cm. Sarah Grilo. Protesta, 1973. Óleo sobre tela, 81 x 100 cm.

“Our heroes” (1966)alude a la guerra de Vietnam tanto como al Pop Art. Mientras que “Win, it’s great for your ego” (c. 1965-66) también hace referencia a la atmósfera de guerra, aunque los números y flechas que incorpora desvían la mirada a las intensas calles de Nueva York.

En Buenos Aires, Sarah Grilo había pertenecido junto a su esposo José Antonio Fernández-Muro al Grupo de Artistas Modernos de la Argentina, que reunió Aldo Pellegrini, y en el que se incluían artistas como Enio Iommi, Tomás Maldonado, Alfredo Hlito y Lidy Prati, entre otros.

Dejó Nueva York en 1970, en desacuerdo con el reclutamiento de la guerra de Vietnam, y se mudó junto a su familia a España. En Madrid, donde se instaló definitivamente en 1985, murió en 2007 sin ser reconocida por sus contribuciones a la abstracción. Aunque participó de sucesivas exposiciones colectivas como artista latinoamericana, como señala la crítica Annabel Keenan en Artsy.

La exposición incluye materiales de archivo, recortes de la de prensa, una foto con Warhol, entre otros documentos que recrean sus años en Nueva York. Y también una serie de pinturas que que no se exhiben públicamente desde la exposición individual de Grilo en 1967 en la Byron Gallery, hace 50 años. Y en simultáneo a la muestra en la galería de Chelsea, obras de Grilo participarán junto con las de Ana Mendieta y Zilia Sánchez en la feria Frieze de Los Ángeles, del 29 de febrero al 3 de marzo.

David Siqueiros: el mural de la discordia vuelve al primer plano

Fuente: Ámbito – «Ejercicio plástico», la obra del artista mexicano, fue expropiada por el Congreso en 2009 para evitar su deterioro total y hoy está en el Museo de la Casa Rosada. Sin embargo, habría acciones judiciales para volver todo atrás.

El mural “Ejercicio plástico” que en 1933 pintó el mexicano David Alfaro Siqueiros en la quinta bonaerense del dueño del diario “Crítica”, Natalio Botana, se encuentra en el museo construido sobre las ruinas de la Aduana Taylor. Ocupa un espacio digno, si se compara con los containers que durante 17 años albergaron la pintura del maestro latinoamericano a la intemperie. Se supone que esta obra cumbre del arte, ya restaurada y expropiada por el poder legislativo desde septiembre de 2009, ocupa su “emplazamiento definitivo”.

Durante las feroces luchas por la titularidad del mural que lo sentenciaron a una penosa reclusión, la obra padeció un descuido patrimonial alarmante. Hoy, “Ejercicio plástico” luce en todo su esplendor. No obstante, las cuestiones judiciales se complican, ya que nadie se resigna a perder este capital formidable. Los supuestos dueños del mural aseguran que la expropiación por la ley 26.537, es inconstitucional y que “está suspendida por un fallo de la Corte”. A través de sus letrados, anuncian que ya expiró el convenio de exhibición firmado con el gobierno.

“Voy a pedir la devolución de la obra”, sostenía la letrada de la firma Dencanor, pasados los festejos del 25 de mayo de 2010. El monto que pagaría entonces el Estado por la expropiación (12 millones de pesos), no fue aceptado. Dencanor compró el mural en 1994 por 820.000 dólares, el valor más alto hasta el momento pagado por una obra de arte en la Argentina. En el año 2009, la feroz batalla legal entre quienes invirtieron dinero en el costoso desmontaje para sacar la obra de la quinta y llevarla de gira por el mundo, no se sabía si había terminado.

“No hay nada terminado aún”, le aclara en estos días Luis Porcelli, abogado y apoderado de Dencanor, a un diario argentino. “Fue un comodato con promesa de devolución y, luego un permiso de exportación temporaria para que la obra viajara por el mundo. No pasó y se dictó la expropiación, algo que según la empresa es inconstitucional”, aclaró el letrado. Según agregó, quienes se consideran dueños de la obra la reclaman y amenazan con iniciar un juicio al Estado por 200 millones de dólares. Consultado un ex senador que impulsó la expropiación, respondió: “Sabemos de combates largos. Además, podemos pagar el mural con bonos a 30 años”.

¿Acaso se especula que en una Argentina como nunca empobrecida, nadie va a defender una obra de arte? Además, ¿cómo se puede llevar de gira por el mundo una pintura frágil y de dimensiones colosales? ¿Volverían a cortar el mural para ponerlo en containers?

“Ejercicio plástico” es una rareza del muralismo dada su impronta vanguardista. El sótano de la quinta donde Botana le dio asilo a Siqueiros, un comunista recalcitrante, cuando lo iban a llevar prisionero, no resultaba ideal para poner en práctica sus propios enunciados políticos. Pero, lejos de limitarse a decorar el sótano de un hombre rico, el mexicano se concentró en el análisis de los problemas visuales y estrechó la relación del arte con la tecnología; fabricó una auténtica máquina de la percepción, anticipatoria del cinetismo.

Siqueiros eludió el tema político y los fans de su ideología lo sustituyeron por un melodrama marquetinero: el triángulo amoroso conformado por el muralista, el poderoso Botana y Blanca Luz Brum. La escritora uruguaya, bellísima y aventurera, suplantó los análisis estéticos. La permanencia obligada de la obra con sus eróticos desnudos en la oscuridad del sótano del polémico magnate, los afanes revolucionarios de Siqueiros, configuraban una historia explosiva. Pero la obra, aunque pocos aprecian el valor artístico, es mucho más que un folletín: marca un hito en la vanguardia internacional y refunda el muralismo.

Siqueiros explica el sentido de su trabajo con elocuencia, dice que el mural es una máquina destinada a activar la percepción del espectador, quien deberá recorrerlo casi en soledad. Estudiar y atender estos reclamos es responsabilidad de quienes lo poseen. “Ejercicio plástico” es una obra frágil y, su conservación es un tópico delicado en extremo. La pieza es una rareza que demanda el cuidado de su especificidad, tiene un “aura” que es preciso proteger.

Al igual que las personas, las obras de arte tienen “derechos morales”: en efecto, el Convenio de Berna para la protección de las obras literarias y artísticas, contempla el derecho del autor de oponerse a cualquier deformación u otra modificación o acción que las dañen. Con sus características tan especiales el mural pide atenciones particulares, como recrear la intimidad del lugar o realizar las filmaciones que de modo tan insistente reclamó su autor.

Antes de viajar a Buenos Aires, Siqueiros ya era amigo de Eisenstein y trabajó con los dibujantes de Disney. Así pintó una obra que aspiraba al movimiento, con el objetivo de hacerla filmar y conquistar el público del cine arte de masa por excelencia. Es decir, diseñó una matriz, encontró la manera para que la obra trascendiera, sin necesidad de traslado alguno y sin cortarla en pedazos. Él estaría escondido: la obra sería libre. Si se hubieran tenido en cuenta sus escritos, hoy la imagen de “Ejercicio plástico” estaría en todas las pantallas y otra sería la historia.

No obstante, ahora que el mural acaba de recobrar sus formidables atributos visuales cabe preguntarse: ¿cómo pudieron pasar inadvertidos los valores estéticos de esta imponente pintura, incluso, ante los ojos de los artistas que trabajaron con él? No se entienden las duras críticas de Berni, que lo trató de “oportunista” (al igual que el cineasta Héctor Olivera); tampoco se entiende el enigmático silencio de Spilimbergo o el uruguayo Lázaro, y el tardío reconocimiento de Castagnino. La ausencia de mensaje político resulta imperdonable a los ideólogos del comunismo. En México tampoco lo aceptan.

Entretanto, el Museo del Bicentenario acaba de recuperar su nombre original, Museo de la Casa Rosada, y de las 13.000 piezas que se exhiben (mayormente sin catalogar), pertenecientes a presidentes argentinos, decidieron excluir las más recientes. Un modo elegante de deshacerse de los mocasines de un ex presidente y otros objetos que nada tienen que ver con esta obra cumbre, ajena al arte político.

Una escultura realizada sobre un árbol caído fue inaugurada este jueves en Olta

Fuente: El Independiente – El referente de Turismo del Depto. Gral. Belgrano, Raúl Gómez, habló con Radio Independiente 99.1 sobre la obra artística que el escultor cordobés, Luis Pérez, plasmó en la plaza principal de la localidad de Olta y que fue inaugurada en el día de ayer.

El centenario árbol, que se encontraba en la plaza principal de esa localidad, sufrió una caída producto del tornado del año 2017, quedando el tronco en lugar, que luego el  intendente Juan Urbano decidió tranformar en escultura.

Según relató, Gómez, fue el mismo intendente quien contactó al escultor de Villa Gral. Belgrano, provincia de Córdoba, Luis Pérez, que entre sus antecedentes, tiene trabajos realizados en Europa y Centroamérica.

Las imágenes fueron talladas con una motosierra, en el lapso de 30 días, quedando plasmadas las figuras de referentes de la cultura y la historia de Olta y de los llanos, como el caso de Gabino Coria Peñaloza, Chacho Peñaloza, Victoria Romero y en representación de unos de los atractivos locales, el Balcón de los Cóndores y el Dique.

Para lo que se realizó un recorrido por lugares emblemáticos, lo que sirvió de inspiración al artista.

Asimismo, el encargado de Turismo contó que se estableció en el lugar, un código QR para acceder a la información y así conocer en detalle cada una de las imágenes y por qué fueron seleccionadas.

Finalmente, Gómez explicó que la obra cuenta con bancos alrededor para que las personas puedan sentarse y tomar fotografías.

Falsos y recontra falsos: un manual de fraudes del arte

Fuente: Clarín – “Todas Ias falsificaciones son como vampiros; deberían clavárseles una estaca en el corazón”. Lo dijo Josep Noble, quien fuera uno de los directivos más importantes del Museo Metropolitano de Nueva York, un museo que en algún momento dio a conocer que más del 40% de sus fondos eran falsificaciones.

Menos dramáticos que Noble, la mayoría de los que están involucrados en el mundo del arte suelen hablar de copia, reproducción y falsificación. Todas mueven cifras abultadas. Se habla de falsificación cuando son copias sin autorización y además, tienen voluntad deliberada de engañar, de pasar por originales y únicas."Fake or fortune", la serie de la BBC sobre fraudes con el arte.«Fake or fortune», la serie de la BBC sobre fraudes con el arte.

Si bien las historias que hoy leemos o vemos en películas y series suceden casi siempre en Europa o los Estados Unidos, –entre ellas, Fake or Fortune?, de la BBC, con Philip Mould o Fraude de arte, producida por Alec Baldwin–, en Latinoamérica, territorio utópico de copias de Giocondas, paraíso de compradores, vendedores y falsificadores de arte precolombino, abundan las anécdotas, el grueso, improbables, la mayoría, peligrosas.

Las Mona Lisa falsas en América

Se sabe que la «Mona Lisa», de Leonardo Da Vinci, estrella del Museo Louvre, fue robada de allí por el italiano Vincenzo Peruggia en 1911 y recuperada en 1913.El regreso de la Gioconda al LouvreEl regreso de la Gioconda al Louvre

En junio de 1932, el periodista estadounidense Karl Decker publicó un artículo en el que reveló que un argentino había sido el cerebro de este robo y que en Estados Unidos había 6 copias falsificadas del cuadro de Da Vinci.

El marqués Eduardo de Valfierno se lo había confesado a Decker en 1914 en Marruecos. Este había conocido en Buenos Aires a Yves Chaudron, un pintor francés que realizaba falsificaciones de arte y que en Paris convencieron a Peruggia de robar la Gioconda del Louvre.

Mientras se buscaba la obra robada y el escándalo recorría el mundo, Chaudron hizo varias copias que luego fueron ofrecidas por Valfierno como si fuera la original a distintos coleccionistas. A medida que las falsificaciones fueron finalizadas, Valfierno viajó con ellas a Estados Unidos, una por vez, para no despertar sospechas. Vendidas todas, abandonaron a Peruggia a su suerte. Nunca quisieron la original.

Hay dos libros escritos por dos argentinos que ficcionan la supuesta vida de Valfierno. Uno, de Martin Caparrós quien obtuvo el Premio Planeta por ese libro, y otro, del ex embajador y columnista político Diego Guelar.

La historia es muy bonita, pero es mentira. Nunca existió el Marqués de Valfierno. Por tanto nunca existieron las Giocondas falsas importadas a América.

La mayor fábrica de artefactos prehispánicos

El interés por el arte precolombino, el más falsificado en Latinoamérica, continúa hasta hoy, entre el expolio y la recuperación de auténticas piezas y el falso maridaje o pastiche, la industria de la falsa procedencia y las copias burdas que se venden en todo el mundo, dando lugar a cientos de historias.

Una de las más interesantes es la del coleccionista mexicano Josué Sáenz, quien compró las 10 páginas sobrevivientes del «libro» que solía conocerse como el Códice Grólier y ahora es conocido como el Códice Maya de México.

Por mucho tiempo, fue considerado falso al afirmar distintos estudiosos que el estilo no era maya y que era “el más feo” en cuanto a trazos y color. Investigaciones posteriores destacaron que eran tiempos de carencias que también influyeron en los materiales y el arte. Hoy es el manuscrito legible más antiguo del continente americano. Los árboles de donde tomaron las cortezas para elaborar los soportes datan entre 1026 y 1157.

A este mismo coleccionista le fue ofrecida en 1966, y a través de una llamada anónima, una máscara antigua con incrustaciones de jade y hueso. Los ojos, la nariz y la boca de la cara estaban bordeados de un material resinoso rojo. Sin embargo, lo que más llamaba la atención eran los dientes, una hilera de dientes…. humanos. La máscara –le dijeron– podía representar al dios maya Itzamná, Señor de los Cielos. Página 7 del Códice Maya de México.Página 7 del Códice Maya de México.

Sáenz la compró durante un viaje de película que incluyó un vuelo aéreo, con una brújula tapada para que él no supiera hacia dónde iban. Ya en su poder la máscara, ante la sospecha de que era falsa, la puso en venta y ésta pasó de mano en mano. Luego se comprobó que era original. Hasta donde sé, forma parte de la Colección Bliss de arte precolombino, en Estados Unidos.

El primer taller de falsificadores latinoamericanos de cerámica prehispánica reconocido como tal fue el de la Familia Alzate, en Colombia. De impecable factura y gran imaginación, llegaron a falsificar objetos que no existían en la etapa prehispánica, por ejemplo: cafeteras.

Se dice que Julián Alzate vendió más de mil precolombinos falsos y engañó a la plana mayor de la arqueología mundial de ese tiempo. La colección Alzate cobró dimensiones míticas y actualmente es conservada por el Museo Universitario de la Universidad de Antioquia.

El Museo del Oro en Lima

En el 2001, un informe dictaminó que el 98% de las piezas expuestas en el Museo de Oro de Lima eran falsas, entre ellas joyas incaicas y tapices prehispánicos. En el 2018, en un trabajo conjunto expertos del Museo de América, en Madrid, y la Policía española y de Estados Unidos llegaron a la conclusión de que el 90% del arte precolombino vasijas policromas mayas, urnas amazónicas, vasijas moche, figuras Nayarit, máscaras teotihuacanas o figurillas olmecas que se vendía en el mercado nacional e internacional y por internet era falso.

Si antes las falsificaciones de obras contemporáneas latinoamericanas se producían la mayoría de las veces en el país de origen del artista, las cosas han cambiado rápidamente.

Los hijos del colombiano Fernando Botero dieron a conocer en 2023, pocos días después de la muerte del artista, un comunicado donde, entre otras cosas, señalaron: «Vamos en contra de los falsificadores asiáticos de la obra de mi padre”.

“Lamentablemente en China, Vietnam, Tailandia y otros países asiáticos, hay organizaciones criminales que falsifican la obra, y por razones geográficas, de idioma, y legales —que las leyes de protección de la propiedad intelectual no son tan estrictas o efectivas allí como en Occidente–, la lucha contra ese flagelo se ha dificultado más en el Oriente”, significó Fernando Botero Zea, quien también dijo que son las esculturas, y no las pinturas, las más falsificadas.Museo Oro de PerúMuseo Oro de Perú

Las obras de Botero, nacido en Colombia en 1932, han alcanzado récords de venta. Auténtico es el torso en el porteño Parque Thays de Retiro. Su pintura «Los músicos» se subastó en más de 5 millones de dólares en Christie’s, en noviembre del 2023 y su escultura «Hombre a caballo» fue vendida en 2022 por 4.3 millones de dólares también en Christie’s. La misma casa de subasta que retiró de la venta en 1993, un cuadro falso, «Los bailadores».

Hace unos años me encontré con el hijo de Botero en Pietrasanta. Le pregunté si era cierta la historia de que había encontrado en una galería argentina una falsificación de su obra. Le pregunté también sobre los Boteros, falsos y originales, que habían sido incautados en casas de mafiosos y, en general, el gusto de los narcos por su obra. Se rió como quien no puede hacer nada.

Con nombre y sin él

En Falsificadores Ilustres, uno de los pocos libros traducidos al español sobre este tema, el escritor y periodista francés Harry Bellet, licenciado en historia del arte, asevera que la falsificación es “el oficio más antiguo del mundo”. Bellet, además de mostrar casos conocidos, ofrece lo que podría ser un pequeño manual del falsificador.

En el mundo del mercado del arte se repite que para que una falsificación tenga éxito se necesita un artista de renombre, un falsificador sin escrúpulos, un intermediario mentiroso, un galerista con contactos, un crítico o especialista con prestigio y un incauto con dinero, algo que ya tenía claro Dante Alighieri, cuando en su célebre Divina Comedia, considera a los falsificadores como grandes pecadores y los sitúa a las puertas del infierno, en la décima fosa del octavo círculo, Canto trigésimo.

Son pocos los grandes falsificadores de arte cuyos nombres se conocen, aunque cada país tiene los suyos. Sus identidades se manejan, la mayoría de las veces, entre el chisme y el misterio, de donde nacen las historias, algunas desopilantes.

Elmyr de Hory, el más famoso falsificador, tuvo su historia latinoamericana. El pintor y falsificador húngaro se suicidó en Ibiza en 1976, cuando iba a ser extraditado. Antes vivió en México y, según algunas crónicas, visitaba Buenos Aires, buscando inspiración. Falsificó a Picasso, Modigliani, Matisse, Cézanne y Chagall, entre otros, fue protagonista de un libro que escribió Clifford Irving y de un film sobre su vida que hizo el mítico Orson Welles, F de falso.Elmyr de Hory, el falsificador de maestros europeos celebrado por el jet set. Se suicidió en Ibiza en 1976.Elmyr de Hory, el falsificador de maestros europeos celebrado por el jet set. Se suicidió en Ibiza en 1976.

De Hory tiene un museo donde se exhiben algunas de sus obras falsificadas. El escritor español Diego Feliu publicó una rigurosa investigación periodística en la que desmiente que este haya sido el genio que se cree que fue. La vida del mayor falsificador de obras arte de la historia puede ser una estafa.El genial cineasta estadounidense Orson Welles quedó fascinado por la personalidad de De Hory; contó su historia en el brillante documental "F de Falso".El genial cineasta estadounidense Orson Welles quedó fascinado por la personalidad de De Hory; contó su historia en el brillante documental «F de Falso».

El mexicano Brígido Lara, quien se supone falsificó más 40.000 piezas de cerámica precolombina hoy repartida por colecciones y museos del mundo, es uno de los pocos nombres que suelen mencionar los investigadores especializados en arte precolombino.

Falsificadores consabidos e ignotos

La primera esposa de Diego Rivera, la rusa Angelina Beloff, conocida como Quiela, falsificaba a primitivos italianos y flamencos, así como a antiguos pintores catalanes. Lo hacía mientras estaba casada con Diego, según contó otro gran artista, David Alfaro Siqueiros.

Diego Rivera junto a Frida Kalho están entre los más falsificados. La amiga de ambos, la pintora surrealista Remedios Varo, falsificaba a Giorgio de Chirico, quien lo sabía y la avalaba.Frida Khalo, una de las artistas más falsificadas de México.Frida Khalo, una de las artistas más falsificadas de México.

Más reciente en el tiempo, en México, el artista Gabriel de la Mora hizo en 2011 una exposición titulada “Originalmente falso”. Rescató y compró obras en el mercado negro del arte, según él “con pedrigrí”, atribuidas a Frida Kalho, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y Leonora Carrington, entre otros, y las sometió a diversas intervenciones hasta convertirlas en una obra original. Buena parte de éstas fueron vendidas.

«Rincones de nuestra historia», una iniciativa que invita a visitar museos emblemáticos

Fuente: Télam – Para lo que resta del verano 2024, la Secretaría de Cultura propone el recorrido por 26 museos como por ejemplo el Complejo Histórico de la Manzana de las Luces (Perú 272, CABA), el Museo Mitre (San Martín 336, CABA), Museo Uriburu (Caseros 417, Salta), entre otros. 

Con la idea de tomar contacto con espacios emblemáticos que fueron testigo de la historia argentina, la Secretaría de Cultura propone un recorrido por distintos museos de la Ciudad de Buenos Aires y de provincias como Entre Ríos y Salta, para lo que resta del verano 2024, bajo la iniciativa «Rincones de nuestra historia».

El organismo, a cargo de 26 museos en todo el país, invitó a visitar el Museo Mitre, el Complejo Histórico de la Manzana de las Luces, el Museo Roca, el Museo Histórico del Norte, el Museo Casa Yrurtia, el Museo Histórico Sarmiento y el Palacio San José – Museo y Monumento Histórico Nacional «Justo José de Urquiza».

«En algunos de ellos tuvieron lugar hechos que marcaron el devenir histórico argentino y fueron a la vez escenario de la vida de muchas de las personalidades que se destacaron como artífices de nuestra construcción nacional», precisó en un comunicado el organismo a cargo de Leonardo Cifelli.

En el Museo Mitre -San Martín 336, de la ciudad de Buenos Aires (CABA)- se invita a recorrer el Segundo patio, ya que es uno de los pocos patios coloniales todavía intactos, y también se puede visitar el dormitorio donde Bartolomé Mitre vivió sus últimos años de vida.

El Complejo de la Manzana de las Luces Foto Prensa
El Complejo de la Manzana de las Luces / Foto: Prensa.

El complejo histórico cultural Manzana de las Luces -Perú 272, CABA- alberga la Sala de Representantes, que funcionó desde 1822 hasta fines del siglo XIX. Fue la sede de la legislatura de la provincia de Buenos Aires y durante un breve tiempo tuvo funciones equivalentes a las del actual Congreso de la Nación.

Asimismo, se puede acceder al Patio de la Procuraduría, construido en 1730, y que fue la sede administrativa del comercio generado por las misiones jesuíticas. En tanto, en el Patio arqueológico, fueron descubiertas antiguas estructuras subterráneas del siglo XVIII y un sistema cloacal utilizado en el siglo XIX.

El Museo Roca -Vicente López 2200, CABA- funciona en una casa art déco de la década del treinta que perteneció a José Arce y su esposa, Amelia Bazán. Aquí se propone un recorrido por la arquitectura y la vida de sus antiguos habitantes.

Diseñado por el arquitecto Juan Buschiazzo (1846-1917), el Museo Histórico Sarmiento -Cuba 2079, CABA- fue construido entre 1869 y 1872 en un estilo neorrenacentista italiano, también conocido como «italianizante». Allí se puede ver la Campana colocada en 1894, al construirse la torre del reloj del edificio.

El Palacio San José -Museo y Monumento Histórico Nacional Justo José de Urquiza- está ubicado en la ruta provincial 39 km 128, en la zona rural entrerriana de Caseros. Allí los visitantes pueden acceder al escritorio, donde Urquiza ejerció sus funciones de gobernador de la provincia de Entre Ríos, director provisorio de la Confederación Argentina y primer presidente constitucional de la Nación.

Asimismo, se puede visitar la Capilla que fue erigida gracias a la autorización que el prócer entrerriano obtuvo del Vaticano en 1851, para erigir una capilla pública. La Sala de Recepciones es un espacio refinado en el que se realizaron tertulias, muchas veces amenizadas por las hijas de Urquiza, quienes interpretaban diferentes repertorios en piano, arpa y violín. Ese lugar se destaca por el cielorraso con 144 lunas de espejos importadas de Francia.

En el Lago artificial, ubicado en el extremo oeste de la residencia, se celebraban fiestas con fuegos artificiales y se hacían paseos en el «San Cipriano», un barco a vapor de 15 metros de largo.

Cabildo de Salta Foto Prensa
Cabildo de Salta / Foto: Prensa.

El Museo Casa de Yrurtia -O’Higgins 2390, CABA- cuenta con un amplio jardín, un espacio en el que el escultor Rogelio Yrurtia trabajó activamente. En la actualidad los espacios verdes y abiertos del museo conviven con esculturas y relieves que ofrecen la oportunidad de descubrir la relación entre su patrimonio y el espacio que lo rodea.

Otro espacio de gran peso en el devenir de la historia argentina es el Museo Histórico del Norte, ubicado en Caseros 549, de la ciudad de Salta, ya que allí se emplazó el Cabildo de Salta y hoy es uno de los edificios de arquitectura colonial mejor conservados del país en el que se destacan rincones como la Sala Capitular y el Patio de Carruajes.

El Museo Casa de Yrurtia O Higgins 2390 CABA Foto Prensa
El Museo Casa de Yrurtia -O Higgins 2390, CABA- / Foto: Prensa.

De este museo dependen el Museo Uriburu -Caseros 417, Salta- donde se destacan su patio y su cocina coloniales.

Asimismo, en Salta, la Posta de Yatasto -ubicada en el kilómetro 1446 de la ruta 9, a 6 kilómetros de San José de Metán- se proyecta como un lugar de enorme importancia histórica porque allí convergieron José de San Martín y Manuel Belgrano en un momento crucial para la historia de Argentina.

Arte. Ir y venir: la muestra de dos artistas premiadas que da comienzo a la temporada 2024 de exposiciones

Fuente: La Nación – En la esquina de Arroyo y Esmeralda están pasando cosas. El Espacio de Arte de Fundación OSDE, que ya es un clásico del circuito artístico porteño, tiene novedades para febrero. Se trata de Ir y venir, la primera muestra de 2024 a cargo de las artistas Agustina Girardi y Elisa Strada.

La propuesta reúne una selección de obras que a pesar de sus diversos materiales, formas y lenguajes se amalgaman en un recorrido que deja en evidencia la esencia de ambas artistas. El trabajo curatorial fue un proceso colaborativo en el participaron Agustina y Elisa junto a Micaela Bianco y Nadina Maggi.

La exposición podrá visitarse hasta el 11 de mayo, de lunes a sábados de 12 a 20 h, en el Espacio de Arte de Fundación OSDE ubicado en Arroyo 807.

Es la segunda exposición de un ciclo que busca poner en vínculo dos artistas cuyas obras pertenecen a la Colección de la Fundación OSDE, constituida a lo largo de varios años sobre la base del premio Premio Argentino a las Artes Visuales.

Las curadoras Nadina Maggi y Micaela Bianco junto a las artistas Elisa Strada y Agustina Girardi.
Las curadoras Nadina Maggi y Micaela Bianco junto a las artistas Elisa Strada y Agustina Girardi.

Strada y Girardi, ganadoras del premio mencionado en 2005 y 2006 respectivamente, nunca habían trabajado juntas, pero logran que en Ir y venir sus obras dialoguen sobre temas compartidos, como la recurrencia a los objetos cotidianos tanto del espacio público como del universo familiar, y proponen reflexionar sobre la identidad individual y colectiva.

Una de las instalaciones colectivas recibe a los visitantes al ingresar al Espacio de Arte.
Una de las instalaciones colectivas recibe a los visitantes al ingresar al Espacio de Arte.

La muestra reúne trabajos realizados por las artistas en un periodo de 18 años, desde 2005 a la actualidad, sumado a dos instalaciones colectivas realizadas para la ocasión, que dan lugar a una experiencia colaborativa y complementaria, en consonancia con la práctica docente que ambas artistas comparten.

La exposición permite conocer trabajos realizados desde 2005 hasta la actualidad por ambas artistas.
La exposición permite conocer trabajos realizados desde 2005 hasta la actualidad por ambas artistas.

En otros pasajes, espacios personales proponen ir y venir entre formas, colores o palabras que muestran contraposiciones y encuentros entre sus obras. En palabras de Bianco, “Agustina y Elisa abrazan el mundo que las rodea, el más íntimo y el más público.”

La colección de la Fundación OSDE está conformada por 135 obras y fue constituida a lo largo de varios años sobre la base del Premio a las Artes Visuales que se realiza, actualmente, cada dos años.
La colección de la Fundación OSDE está conformada por 135 obras y fue constituida a lo largo de varios años sobre la base del Premio a las Artes Visuales que se realiza, actualmente, cada dos años.

Cómo, cuándo y dónde

Ir y venir quedó se inauguró el 15 de febrero y podrá visitarse hasta el 11 de mayo, de lunes a sábados de 12 a 20 h, en el Espacio de Arte de Fundación OSDE ubicado en Arroyo 807, en el barrio porteño de Retiro.