Ricardo Jara, artista plástico de excepción

Fuente: Diaro Norte ~ Nació en Quitilipi el 5 de diciembre de 1943. Fue uno de los plásticos más importantes que tuvo la provincia. En 1966 egresó como profesor en Dibujo y Pintura de la entonces Escuela de Bellas Artes Alfredo Santiago Pértile, y una década después, como profesor en Escultura.

Estudió con el maestro grabador Clement Moreau entre 1961 y 1963; en 1972-73 lo hizo en técnicas modernas del grabado con el maestro Alfredo de Vincenzo (Buenos Aires). Asimismo, tomó innumerables cursos de perfeccionamiento docente y sobre técnicas relacionadas con su actividad: pintura mural y de caballete, acuarela, témpera, óleo y esmaltes, escultura, cerámica escultórica, modelado, talla directa, grabado y dibujo.

En su carrera profesional Jara fue profesor en dibujo y pintura, rector del Instituto Superior de Bellas Artes, y dictó numerosos cursos en ciudades del interior. Concretó más de 50 exposiciones individuales en diversos lugares del Chaco, en Buenos Aires, Corrientes, Formosa, Mar del Plata, Mendoza, Rosario y Asunción (Paraguay). La primera de esas muestras se inauguró en 1965 en su ciudad natal, Quitilipi. Participó de exposiciones colectivas en el país y en el exterior, y sus obras fueron aceptadas en importantes salones y bienales nacionales e internacionales.

Durante una muestra homenaje a Ricardo Jara en el Centro Cultural Nordeste de la UNNE, en Resistencia, Rolando Sá Fleitas expresó: «Desde el olvido, que asociado al tiempo lo destruye todo, nos merecemos como amigos, colegas docentes, artistas y comunidad un rescate de nuestros referentes, nuestros artistas y nuestra historia». Esa exposición de Jara fue la primera de una serie que buscará sacar del «olvido sistemático a grandes referentes de plástica chaqueña».

Las obras de Jara se encuentran en el Museo de Bellas Artes René Brusau del Chaco, en el Museo de Ciencias Naturales del Chaco, en la pinacoteca del Regimiento de Granaderos a Caballo «General San Martín» (Buenos Aires), en el Museo del Grabado (Buenos Aires), en el Museo de Bellas Artes (Corrientes), en el Museo del Hombre Chaqueño (Chaco), en el Museo Frá Angelico de la Universidad Católica de La Plata (Buenos Aires), en el Museo Castagnino de Rosario (Santa Fe), en el Museo Juan Yaparí de Posadas (Misiones), entre otras. Integran, también, colecciones particulares de Brasil, España, Israel, Italia, EEUU, Paraguay, Japón, Francia, Suiza, Chile, Venezuela y la Argentina.

Asimismo, muchas de sus obras se incorporaron al paisaje urbano de Resistencia y de la provincia, como el Cristo -de algarrobo en tamaño natural- emplazado en la parroquia del barrio Provincias Unidas. También la Virgen en tamaño natural en marmolina del cruce de rutas de La Leonesa, la escultura «Maternidad» en la plaza General Pinedo, y el mural de cemento del Parque 2 de Febrero de Resistencia.

De su autoría es, por otra parte, la obra «Maternidad», un cemento ubicado en la vereda de avenida Paraguay 45, el grupo escultórico en cemento en la vereda de Vedia y Perón, así como la obra «Cabeza» -en cemento- emplazada en el cantero central de avenida Sarmiento y calle 1, en Resistencia, y la talla en algarrobo «Canillita», propiedad del diario NORTE. 

En junio de 2011 se inauguró post-mortem la exhibición que recorría la vida y obra del prolífico artista chaqueño en la Casa del Chaco en Buenos Aires, con más de 50 de sus trabajos entre los que se encontraban sus xilografías más representativas, dibujos, pinturas y esculturas de los diferentes períodos y lenguajes estéticos que recorrió durante su extensa producción artística.

Leonardo Gotleyb, curador de la muestra, remarcaba el rol de formador de Jara: «No hay que olvidar que Ricardo formó a muchas artistas que hoy exponen en el país», dijo, y detalló que la exposición recorre las obras más emblemáticas de cada uno de sus momentos artísticos, en los que abordó con excelencia todos los lenguajes. «No solo contaba con excelencia en la técnica, sino que su obra posee contenido vivo, un relato de su tierra y sus personajes. Ricardo es universal porque pintó su aldea, habló de su entorno, y su gran compañera, la naturaleza», concluía.

Claudio Charosky, coleccionista de la obra de Jara, comentaba que conoció al pintor chaqueño en 1992, cuando concurrió al Chaco a dar una conferencia: «Me encontré con una talla suya de la que me enamoré», recordó, y agregó que a partir de allí se convirtió en un amante de su obra. Charosky decía: «Es muy difícil definir a un genio como lo fue el pintor chaqueño, una persona que mira donde miraban todos y veía lo que nadie. Ricardo era ese tipo de personas: caminaba por el monte, miraba una rama, y decía ´ahí adentro hay una panzona´, y efectivamente de esa rama hacía la talla de una embarazada. Para mí, hacía magia». Jara falleció en Resistencia en 2001.

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